Un nuevo año está terminando. Queda menos para que este año quede en nuestro pasado y empieze un año más en nuestras vidas.
365 días nuevos y llenos de momentos buenos, momentos malos, mágicos, para recordar, para aprender, para olvidar, para luchar, para soñar, para vivir.
Y aunque aún quedan varias semanas, voy a permitirme echar la vista atrás.
Este año he aprendido a valorar muchas personas que tenía a mi lado, y a valorar a las nuevas que entraron en ella. He aprendido a aprender de ellas, a quererlas, a respetarlas y a valorarlas.
He aprendido a saber cual es mi límite, cuánto dolor soporto sin reventar, y cuánto mal me puede causar todo ello. He aprendido a decir que sí puedo, y que con el tiempo, lograré no tener miedo.
Este año me ha enseñado quién está a mi lado de verdad, y quien no me quiere.
Me ha enseñado que el dolor es malo, pero que te sigue haciendo fuerte, y que volverás a resurgir de nuevo una vez más y podrás a ser la que siempre has sido.
Me ha enseñado que en una amistad, no hace falta hablar para saber si reconocen cuando sonríes de verdad y cuando ocultas tu estado de ánimo.
Este año me ha seguido enseñando que las amistades verdaderas siempre vuelven, aunque traten de separarla. Me ha demostrado lo fuerte que pueden llegar a ser mi familia, y que no te van a dejar nunca.
Que mamá sigue siendo tu gran heroína; que basta con una sonrisa de tu hermana para tener un buen día; que sólo necesitas un abrazo sincero, sin palabras para sentirte a salvo.
Que sigues adorando la carcajada de papá, y que un beso de tu novio te seca las lágrimas.
Este año he visto como voy cumpliendo mis sueños, y como la gente que me importa, los cumple.
Y veo como aquellas personas a las que apoyas musicalmente, van creciendo cada día más y te sientes orgullosa por ello.
Pero también me quedan cosas para aprender.
Aún tengo que aprender que esas cicatrices no tienen porqué esconderse, que son parte de tu historia, y a quien no le guste, que no mire.
A volver a ser yo, a volver a vivir sin miedo, a volver a tener esa felicidad que tenía antes.
Aprender de toda la que quiero, que me importan, y que amo.
Toca seguir viviendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario