De cada palo que me daba la vida, una cicatriz se unía a mi piel.
De cada lágrima que brotaba en mis ojos, llevaba una gota de sangre derramada.
De cada herida que sangraba, un día más se pasaba..
Y con el paso del tiempo y el dolor, sólo han quedado cicatrices. Un cuadro en mi piel del cual
no me siento orgullosa.
Coger la puta lámina afilada y volver a abrir la piel, buscando un aliento de respiración en aquel maldito desahogo.. Y a día de hoy, lo único que intento es pensar en un remedio para poder esconder aquellas cicatrizes que forman parte de mí y de mi pasado.
Es duro ver que la gente que tú quieres las tiene que ver.
Es duro ver como te cogen la muñeca para poder observarlas tan sólo unos segundos. Y cada vez que las miro, me recuerdo a mi misma que no puedo volver a caer, que por muy mal que esté, no puedo volver a coger la maldita cuchilla y lesionarme otra vez.
Aunque me sienta la mayor mierda del mundo no puedo, porque sería demostrar una vez más que sigo siendo aquella misma débil de hace unos años atrás.
Y a los que os autolesionáis, deciros que no lo hagáis; que sólo sirve para haceros daño las 24 horas del día y hacer daño a la gente que queréis.
es duro saberse el causante de algunas.
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