Ella era pequeña cuando empezó a saber quien era aquella sonrisa que tanta vida le daba, pero a pesar de no saber quien era, estaba feliz a su lado. Cuando ya empezó a tener uso de razón, sabía quien era aquella persona que le hacía tan feliz.
Cuando la miraba, le gustaba todo de ella, le encantaba todo y para ella, aquella persona era perfecta, y jamás conseguirían que le hicieran cambiar de opinión. Cuando le acariciaba, sentía su piel suave y arrugadita que tanto le gustaba. Esa mirada que tantas sonrisas le robaba y le encantaba. Esa sonrisa que la cautivaba tanto que no existía el tiempo y esos abrazos que hacía que todo lo malo desapareciera.
Pero un día, ella empezó a olvidar a quienes estaban a su lado, empezó a olvidar quien era, y la fuerza que daba a cada persona que conocía, pero aún así, ella la trataba como siempre; y para ella, su ángel siempre estaba perfecta aunque por dentro su alma estaba destrozada y no sabía por donde seguir.
Y a pesar de todo lo malo, cuando ella estaba con su ángel y veía como la sonreía, aunque la cambiara de nombre, seguía haciendo ese 'efecto' tan bonito en ella. Esos momentos que nunca los cambiaría.
Y un día, su ángel se fue. Su ángel subió al cielo para cuidarla y guiarla desde ahí. Para recordarla quien es y porque está aquí; para darla fuerza cuando nadie lo haga, para demostrarle que alguien si que confía en ella aunque ni ella misma lo haga. Y dolía, claro que dolía. Cada minuto que sabía que ella ya no estaba en casa y que no iba a volver, se quemaba por dentro. Pensaba siempre en ella, y tenía que hacer de tripas corazón para seguir luchando por mamá. Sufría por todos.. Y a día de hoy, se arrepiente de no haberle dado su último adiós.
'Querida yaya:
Esto va por ti. A pesar de estar 10 años sin tí, sigo sin saber vivir sin tí. Es curioso, ¿verdad?. Pero la vida no me dejó disfrutar de tí, mi perfecto ángel. No me dejó seguir a tu lado cuidándote y viéndote reir; acariciarte y que me abrazes; mirarte y saber que soy especial.
Pero nunca te olvidaré, ni te dejaré de amar. Porque siempre vas a ser mi ángel. TE QUIERO.'
'El papel y el boli no te juzgan, no votan; tan sólo transcriben la verdad y me permiten pasar página.' (R.Barguer)
jueves, 25 de julio de 2013
miércoles, 17 de julio de 2013
Gracias noche, gracias luna.
Buenas noches, noche:
Tu oscuridad alimenta mi alma llenando mi paz interior de momentos a solas. Momentos en los que tengo que pasar a tu lado y tú conmigo.
Sin apenas hacer nada más que aparecer, consigues que mi yo interior pueda desahogarse sola en un abismo de dolor y lágrimas mientras mi alma lucha contra la impotencia o contra esas ganas que tengo de no llorar.
Me haces compañía en el momento exacto, en los momentos adecuados, y tu luna me cuida en esas noches que me quedo hasta las tantas imaginando cosas o hechos que sé que no podrían pasar. Ella está enfrente mío recordando porque me encanta la noche, porque me gusta estar sentada en mi ventana observándola sin hacer nada más que beber y respirar. ¿Y el porqué? Muy sencillo.. está ella.
Pero también estáis a mi lado en los momentos buenos, en aquellos momentos en los que estoy con la gente que quiero; bien sentados en un parque o simplemente dando una vuelta por la hermosa ciudad. Viendo como las estrellas desaparecen entre las luces de las farolas y observando como la gente camina hacia un punto fijo esperando a más personas.
Por todo ello eres tan bella, porque encajas perfectamente en todas las situaciones y porque haces que me pueda sentir mejor conmigo misma. Sé que me has visto muchas veces como lloraba hasta que me quedaba sin fuerzas y me dormía, como separaba mi piel con una cuchilla por el dolor o simplemente sonreía de alegría porque estaba al lado de la gente que me importaba.
Una y mil veces más; gracias noche, gracias luna.
Tu oscuridad alimenta mi alma llenando mi paz interior de momentos a solas. Momentos en los que tengo que pasar a tu lado y tú conmigo.
Sin apenas hacer nada más que aparecer, consigues que mi yo interior pueda desahogarse sola en un abismo de dolor y lágrimas mientras mi alma lucha contra la impotencia o contra esas ganas que tengo de no llorar.
Me haces compañía en el momento exacto, en los momentos adecuados, y tu luna me cuida en esas noches que me quedo hasta las tantas imaginando cosas o hechos que sé que no podrían pasar. Ella está enfrente mío recordando porque me encanta la noche, porque me gusta estar sentada en mi ventana observándola sin hacer nada más que beber y respirar. ¿Y el porqué? Muy sencillo.. está ella.
Pero también estáis a mi lado en los momentos buenos, en aquellos momentos en los que estoy con la gente que quiero; bien sentados en un parque o simplemente dando una vuelta por la hermosa ciudad. Viendo como las estrellas desaparecen entre las luces de las farolas y observando como la gente camina hacia un punto fijo esperando a más personas.
Por todo ello eres tan bella, porque encajas perfectamente en todas las situaciones y porque haces que me pueda sentir mejor conmigo misma. Sé que me has visto muchas veces como lloraba hasta que me quedaba sin fuerzas y me dormía, como separaba mi piel con una cuchilla por el dolor o simplemente sonreía de alegría porque estaba al lado de la gente que me importaba.
Una y mil veces más; gracias noche, gracias luna.
sábado, 13 de julio de 2013
Qué somos; ¿animales o humanos?
Vivimos en un mundo en el que se imponen penas de 60 años a personas que sólo han pirateado música y películas; en cambio, ponen multas a personas que maltratan a los animales.
Vivimos en un mundo en el que está bien visto usar la piel de cualquier animal para vestirse, pero está mal visto usar sintéticos que similen la piel de animal para usarlas en abrigos caros.
Vivimos en un mundo en el que los niños crecen creyendo que la tauromaquia es cultura y que los animales no tienen derecho a vivir su vida. No importa si en un hogar o en la naturaleza. Y eso es lo que tenemos que cambiar.
Tenemos que dejarnos de estar con los brazos cruzados mientras miles de personas alaban a una persona por matar a un toro rodeado de hipócritas que le sacan en hombros por llevarse la oreja o el rabo de un toro que no tiene culpa de que la humanidad sea tan hija de puta. Y pido perdón de antemano por las palabras malsonantes que puede haber en este pequeño texto que estoy escribiendo, pero pienso que no tienen otro nombre con el que nombrarles.
Personas que se hacen llamar toreros cuando en realidad son asesinos. Tenemos que acabar con esa plaga y empezar a luchar por el derecho de todos y cada uno de los animales que hay en el mundo. Desde una serpiente hasta una orca pasando por leones, osos, elefantes.. Pero tenemos que luchar todos juntos, para que se pueda cumplir lo que queremos.
TODOS somos seres vivos, y si nosotros tenemos el derecho de nacer, vivir, crecer, reproducirnos, y morir.. ¿porqué le quitamos ese derecho a los animales? Porque no les dejamos tranquilos que siga el curso de la vida?
Miraros al espejo cada mañana y pensad como os sentiríais si fuerais vosotros los que estuvierais en el centro de una plaza rodeado de personas coreando como te quiere asesinar ante la atónita mirada de absurdos animales. Porque al fin y al cabo, somos eso; ANIMALES.
Vivimos en un mundo en el que está bien visto usar la piel de cualquier animal para vestirse, pero está mal visto usar sintéticos que similen la piel de animal para usarlas en abrigos caros.
Vivimos en un mundo en el que los niños crecen creyendo que la tauromaquia es cultura y que los animales no tienen derecho a vivir su vida. No importa si en un hogar o en la naturaleza. Y eso es lo que tenemos que cambiar.
Tenemos que dejarnos de estar con los brazos cruzados mientras miles de personas alaban a una persona por matar a un toro rodeado de hipócritas que le sacan en hombros por llevarse la oreja o el rabo de un toro que no tiene culpa de que la humanidad sea tan hija de puta. Y pido perdón de antemano por las palabras malsonantes que puede haber en este pequeño texto que estoy escribiendo, pero pienso que no tienen otro nombre con el que nombrarles.
Personas que se hacen llamar toreros cuando en realidad son asesinos. Tenemos que acabar con esa plaga y empezar a luchar por el derecho de todos y cada uno de los animales que hay en el mundo. Desde una serpiente hasta una orca pasando por leones, osos, elefantes.. Pero tenemos que luchar todos juntos, para que se pueda cumplir lo que queremos.
TODOS somos seres vivos, y si nosotros tenemos el derecho de nacer, vivir, crecer, reproducirnos, y morir.. ¿porqué le quitamos ese derecho a los animales? Porque no les dejamos tranquilos que siga el curso de la vida?
Miraros al espejo cada mañana y pensad como os sentiríais si fuerais vosotros los que estuvierais en el centro de una plaza rodeado de personas coreando como te quiere asesinar ante la atónita mirada de absurdos animales. Porque al fin y al cabo, somos eso; ANIMALES.
miércoles, 3 de julio de 2013
Noches de pasión.
Llevaba demasiado tiempo esperando este día y por nada del mundo consentiría que se estropeara.
Dormí alrededor de unas diez horas, uue estar despejada para él. Me levanté, desayuné y me fui a la ducha.
Mientras el agua corría por mi cuerpo desnudo , imaginaba sus manos en mi piel, acariciándome despacio, sintiendo sus dedos pasando por mis senos hasta perderse en un mar de caricias y besos profundos.
Sin darme cuenta me había pasado media hora debajo del agua imaginando mil y una historias que podían pasar esa noche. Cuando me terminé de duchar, me puse los auriculares, y esa música que tanto me recordaba a él y que tantas ilusiones me sacaba y empezé a prepararme.
Me puse mi mejor vestido, saqué mi mejor sonrisa y me dispuse a hacer el camino que me llevaría a sus brazos. Sólo quedaba una hora, una hora para, después de pasar una tarde a su lado y dar un paseo, acabar entre sus brazos desnudos.
Me dirigía hacia él, temblando y nerviosa como siempre me pasaba pero cuando me sonrió, todo cambió.
Pocos segundos después, sentí su olor, sus manos abrazándome y sus labios junto a los míos.
El resto de la tarde la pasamos entre paseos, arrumacos y sonrisas, disfrutando de cada segundo junto a él y sin importarme nada más.
Llegamos a su casa, y me dirigí hacia el servicio, necesitaba estar sola unos segundos, para calmarme los nervios. Cuando llegué a su habitación, allí estaba él, esperándome al lado de la cama, con música de fondo y una sonrisa amplia.
Llegué hasta él, y entre caricia y caricia llegamos a los labios. No eran los mismos besos de la tarde; estos eran más intensos, más profundos y eso me encantaban. Sentía su respiración y el calor de sus manos subiéndome el vestido, tocándome la espalda, levantándomelo despacio para después quitarlo con la mayor dulzura. Mis manos, apoyadas en su cintura, se dirigieron a la parte superior de la camisa, desabrochándosela con cuidado, tocándole y haciéndole estremecer. Le quité la camisa, le desabroché el botón del pantalón, y nuestros cuerpos se unieron piel con piel.
En ropa interior, me llevó hasta la cama, para una vez tumbados, terminarnos de desnudar. Sus manos, su boca y su lengua recorrieron cada milímetro de mi piel haciéndome sentir segura, y yo no iba a ser menos.
Hicimos el amor apasionadamente, besándonos hasta no poder más, sintiendo el calor del otro como si no hubiera un mañana, hasta que se nos agotaron las fuerzas.. Y abrazados, en aquella cama donde nos habíamos querido apasionados nos quedamos dormidos profundamente, sin dejar de sentirme feliz.
Dormí alrededor de unas diez horas, uue estar despejada para él. Me levanté, desayuné y me fui a la ducha.
Mientras el agua corría por mi cuerpo desnudo , imaginaba sus manos en mi piel, acariciándome despacio, sintiendo sus dedos pasando por mis senos hasta perderse en un mar de caricias y besos profundos.
Sin darme cuenta me había pasado media hora debajo del agua imaginando mil y una historias que podían pasar esa noche. Cuando me terminé de duchar, me puse los auriculares, y esa música que tanto me recordaba a él y que tantas ilusiones me sacaba y empezé a prepararme.
Me puse mi mejor vestido, saqué mi mejor sonrisa y me dispuse a hacer el camino que me llevaría a sus brazos. Sólo quedaba una hora, una hora para, después de pasar una tarde a su lado y dar un paseo, acabar entre sus brazos desnudos.
Me dirigía hacia él, temblando y nerviosa como siempre me pasaba pero cuando me sonrió, todo cambió.
Pocos segundos después, sentí su olor, sus manos abrazándome y sus labios junto a los míos.
El resto de la tarde la pasamos entre paseos, arrumacos y sonrisas, disfrutando de cada segundo junto a él y sin importarme nada más.
Llegamos a su casa, y me dirigí hacia el servicio, necesitaba estar sola unos segundos, para calmarme los nervios. Cuando llegué a su habitación, allí estaba él, esperándome al lado de la cama, con música de fondo y una sonrisa amplia.
Llegué hasta él, y entre caricia y caricia llegamos a los labios. No eran los mismos besos de la tarde; estos eran más intensos, más profundos y eso me encantaban. Sentía su respiración y el calor de sus manos subiéndome el vestido, tocándome la espalda, levantándomelo despacio para después quitarlo con la mayor dulzura. Mis manos, apoyadas en su cintura, se dirigieron a la parte superior de la camisa, desabrochándosela con cuidado, tocándole y haciéndole estremecer. Le quité la camisa, le desabroché el botón del pantalón, y nuestros cuerpos se unieron piel con piel.
En ropa interior, me llevó hasta la cama, para una vez tumbados, terminarnos de desnudar. Sus manos, su boca y su lengua recorrieron cada milímetro de mi piel haciéndome sentir segura, y yo no iba a ser menos.
Hicimos el amor apasionadamente, besándonos hasta no poder más, sintiendo el calor del otro como si no hubiera un mañana, hasta que se nos agotaron las fuerzas.. Y abrazados, en aquella cama donde nos habíamos querido apasionados nos quedamos dormidos profundamente, sin dejar de sentirme feliz.
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