domingo, 26 de mayo de 2013

Un equipo, una ilusión.

En 1927 nació un pequeño equipo en Miranda de Ebro, y 84 años después eclipsó con su fútbol a una chica de diecinueve años.
Al principio sólo era amor de novia, lo apoyaba porque a él le hacía feliz, pero con el paso del tiempo, con el paso de los minutos he llegado a amar su fútbol, a sentir sus colores.
He aprendido a llorar con sus victorias, a llorar por sus derrotas y pese a todo, no dejar de apoyarlos. He aprendido a sentir esa emoción que te sale cuando cantas sus cánticos.
He visto como ganaban a tres equipos de Primera División, como se metían en la final de la Copa del Rey, como jugaban en San Mamés.
He visto como subían a Segunda División, y como llorábamos todos con aquellos preciosos goles. Las caras de ilusión de todos los que estaban en la plaza celebrándolo.

Su fútbol, su equipo, su campo, sus colores, sus cánticos, sus defectos, sus goles, su amor hacia la afición, el amor de la afición al equipo, sus sonrisas con cada gol, cada entrenamiento, verles correr en el campo..
Amo del Club Deportivo Mirandes. Porque soy Rojilla, y a mucha honra.

viernes, 24 de mayo de 2013

Todo por tu culpa.

Y un día me desperté. Me desperté porque oí a mi madre llorar. Y cuando la ví, aunque no sabía el motivo, comprendía que algo iba mal. Y cuando la ví, mi corazón se hirió.
Y me lo dijo.. Ella se había ido y no iba a volver. Te la llevaste, me la quitaste y ya no podía estar a mi lado.
¿Sabes que es lo que más me dolía? Que yo no podía hacer nada. Ella no iba a volver y tampoco podría hacer feliz a mi mamá y a mi hermana.
En ese momento se me encogíó y se me paró el corazón. Las lágrimas empezaron a formar parte de mi rostro y el dolor y la desesperación se unieron a ellas.

No pensaste en nadie.. No pensaste en que éramos pequeñas, que yo tenía que disfrutar mucho más de ella, que no quería echarla de menos porque no quería perderla.
No pensaste en lo mal que estaría mi madre, mi hermana, mis tíos, mis primos.. No pensaste en el dolor que iba a ser cuando nos tuvieramos que despedir de ella.. Y lo peor fue, que yo no tenía la suficiente fuerza para ir al entierro o a la misa, que no era capaz de decirla adiós.
Sólo quiero que sepas que haces daño, que duele muchísimo echarla de menos, pero lo que jamás podrás conseguir es que me olvide de ella.

jueves, 16 de mayo de 2013

Terminando la pesadilla (Parte II)

Si no recuerdo mal, era Miércoles. Lo sabía porque ese día de la semana los únicos profesores que se quedaban en el instituto cuando era la hora del descanso eran mi tutora y la directora.
Aproveché que todos se habían ido para llevar a cabo mi plan. Le quité las llaves al conserje y me dirigí a cerrar todas las puertas y ventanas del pasillo. No había escapatoria y la única persona que podía salir, era yo.
Me las ingenié para reunir a todos en la misma clase, y mientras llegaban, yo había rodeado todo de gasolina, y cuando menos se lo esperaban, llegué yo. Y me encontraba delante de todos aquellos malditos que durante horas, días, semanas y meses me habían hecho la vida imposible. Y me encontraba delante de aquellas dos personas que aunque me vieron con lágrimas en los ojos, aunque me vieron hecho unos cristos, con las heridas en las muñecas y con ese miedo de ir a clase, no hicieron absolutamente nada por ayudarme y me trataban de loca..
Y les empezé a mirar, y cuando se dieron cuenta de lo que tenía en las manos, y de lo que podía pasar; empezé a ver el miedo en sus ojos. Empezaron a suplicarme por su vida, empezaron a pedirme perdón, a poner excusas absurdas, y a llorar; pero yo, no le hice caso.
Encendí el mechero, lo tiré y poco a poco todo empezaba a arder. Sabía que tenía el tiempo justo para ver como me miraban con el mismo miedo en los ojos con los que les miraba yo.
Algunos me empezaron a insultar, otros a llorar y yo.. yo, bueno.. simplemente me reía.
Cuando me fui de ese pasillo, oía los gritos de dolor y de angustia, pues algunos ya estaban medio muertos a causa del humo y sólo quedaba ver el resultado.
Quince de las veinticinco personas que estaban en esa clase murieron; el resto.. bueno, les quedaron algunas secuelas.

Ahora estoy escribiendo esto desde el psiquiátrico. Algunos dicen que es esquizofrenia, otros dicen que es un trastorno que me salió a raiz de lo que pasó, pero, sinceramente.. Creo que nunca me he encontrado mejor.
Dicen que la venganza se suele servir en plato frío, aunque; obviamente, esta vez no fue así.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Terminando la pesadilla. (Parte I)

Un nuevo curso empezaba, en un nuevo instituto, con nueva gente y sin ningún problema para poder rehacer mi vida. O eso creía.

El primer día de instituto fue bastante normal. Conociéndonos, creando amigos, formando grupos, recuperando sonrisas y volviendo a vivir.
Todo iba bien; mis notas eran nuenas, tenía amigos y yo era feliz. Pero, de repente, todo eso cambió.
Mis "amigos" empezaban a pasar de mí, y poco a poco todo el mundo se iba metiendo conmigo.
Peleas en los pasillos, en los recreos y mi persona como co-protagonista de cada historia. Sin saber porqué, empezaban a burlarse de mí y a pegarme. Humillaciones en clase, tortazos, puñetazos, patadas en el estómago hacían que mis notas fueran bajando.
Me tiraba horas en el único lucgar donde me encontraba a salvo; un puente abandonado que había a media hora de mi casa. Que irónico. El mismo puente que era mi refugio y me hacía sentir libre, empezó a ser la forma más rápida de dejar este sufrimiento.
Mis muñecas pasaron a ser heridas protegidas por una venda tapada por la sudadera. Y respecto a ellos..
Cualquier palabra hería, pero aquel: "Ojalá estuvieras muerto" cambió todo.

¿Porqué no hacerlo? ¿Porqué no tirarme? Ya no tenía mucho por lo que luchar y las ganas de vivir se desvanecían con todo el tiempo que estaba en aquel puente.
Soñaba con que todos me pedían auxilio para no morir, y verles llorando y suplicando hacían que me sintiera mejor.
¿Porqué no hacerlo? Un día falté a clase, planeando una venganza. Sabía que podía pasar, pero yo no aguantaba más.. Dediqué esas 24 horas a planear como sería todo. No dejarme nada suelto, ninguna ventana abierta para que escaparan.
 Ese día llegué a clase a la misma hora que todos, pocas personas podrían salir vivas y esas las iba a elegir yo: Los profesores.

Y os preguntareis: ¿Como, cuando, y porqué?
El 'como' es muy sencillo, sufriendo como sufrí yo. El 'cuando' iba a ser cuando los que yo quería salvar no estuvieran en el colegio y el 'porque'.. necesito venganza.

domingo, 12 de mayo de 2013

Humanos inhumanos.

Porque ellos son los seres vivos más inocentes, y con menos refugio en este injusto mundo.
Aún no me cabe en la cabeza como una persona puede llegar a maltratar o matar a un animal. A otro ser vivo que tiene los mismos derechos que tú para vivir, que respiran, comen, beben, aman y sienten.
Aún no entiendo porque siguen adorando una fiesta como son las corridas de toros. No son tradiciones, son barbaridades. Matar a un toro de esa manera tan cruel, delante de tantos besugos y saliendo orgulloso de la plaza.
Porque los animales, esos seres indefensos, muchas veces nos llegan a amar más de lo que una persona puede hacer. Y nosotros, en cuanto nos cansamos de ellos, los abandonamos en vez de seguir con él hasta el fin de los días.
Los animales no son malos. Somos nosotros los que les hacemos malos en cuanto le ponemos una mano encima. Un animal, una mascota, no aprende a base de 'ostias', si no a base de paciencia, amor y comprensión. Claro que no puede ser fácil, pero ¿quién dijo que la vida lo fuera?

Antes de terminar con este pequeño texto, me gustaría haceros un par de preguntas:

1. ¿A vosotros os gustaría que os abandonasen a la mínima que se cansan de vosotros? ¿Romper con esa vida que tenías con esas personas que tú creías que te querían?
2. ¿De verdad quereis enseñar lo inhumanos que podemos ser a los futuros niños que van a estar en el mundo?
Recapacitad antes de hacer nada.