sábado, 21 de junio de 2014

Siempre junto a mí.

Ella, confidente de mis más dulces sueños, de mis inconfesables pesadillas, de mis tristes lágrimas y de mis mejores sonrisas.
Ella, que desde que era pequeña me acompaña por el camino de la vida, agarrada de mi mano y sujetándome con fuerza en mis caidas.
Ella, que a pesar de lo malo o bueno que he podido hacer nunca me ha dejado de lado.
Ella, que me ha arropado cuando me he quedado dormida abrazada a la almohada y me ha acunado cuando en mis sueños aparecía.
Ella, que ha conseguido unirme a personas que a día de hoy y por fortuna, tengo a mi lado.
Ella, que conoce cada una de mis caídas, que ha llorado conmigo y ha conseguido que muchas veces me pudiera desahogar entre lágrimas.
Ella, que ha visto como mis puños chocaban contra la pared hasta no poder más..
Ella, que ha visto como se iban curando mis heridas y se convertían en cicatrices.
Ella, que calma a mis fantasmas.
Ella, que consigue sacarme sonrisas donde sólo hay pena, y consigue sacar mis ganas de vivir cuando sólo hay ganas de desaparecer..

Tras veintidós años, ella es la única que a pesar de haberla fallado, a pesar de ver lo débil que he podido o puedo llegar a ser; es la única que no me ha dejado, que no se ha ido.
Y por eso, vivo por ella.

¿Quién es ella?
Ella, se llama música.

viernes, 30 de mayo de 2014

Nacer, crecer, luchar.

Nací llorando y aprendiendo a luchar.
Crecí viendo a aquellos personajes de las películas de la infancia que luchaban contra los malos y ganaban. Crecí jugando en el patio del recreo, escalando árboles, haciéndome heridas, jugando con pelotas, jugando con gente de mi edad sin importar la raza o la religión.
Seguí creciendo y viendo como una desconocida se convirtió en mi alma gemela, conociéndome al cien por cien y siendo mi punto débil y mi fuerza a su vez.
Crecí viendo como gente que no me conocía de nada no querían saber de mí, como sin comprender el porqué no querían estar conmigo, autoculpándome sin saber muy bien el motivo del porqué lo hacían. Seguí creciendo, luchando año tras año contra aquellos miserables que lo único que conseguían eran quitarme las ganas de vivir. Viendo como me arrebataban mi sonrisa, y aprendiendo a luchar sola por primera vez. Viendo como nadie podía hacer apenas nada por mí y sólo me quedaba aguantar un día más.
Crecí sabiendo lo que era tener una cuadrilla a la que llamar familia, a la que amar cuales hermanos, por los que darías la vida por ellos y luchabas para que no se fueran. Y que al final, se deshiciera quedando los grandes y bonitos recuerdos vividos juntos.
Crecí viendo como personas que se encuentran a kilómetros de ti, te pueden llegar a ayudar muchísimo más que gente que tienes al lado.
Crecí luchando prácticamente sola.

Y a día de hoy, sigo luchando en esta puta vida llena de injusticias, sigo luchando por aquello que quiero, por aquello por lo que vale la pena ser feliz, por aquellas personas por las que merece la pena luchar. Sigo luchando por mi felicidad; pero esta vez no lucho sola.
Tengo la suerte de tener a mi lado a personas tan maravillosas a las que puedo llamar hermanas. Tengo unos padres a los que por motivos de la vida, puedo llamar héroes. Tengo una hermana que a pesar de que tengamos nuestros vaivenes, sé que sin ella no sería la misma. Tengo amigos con los que sé que puedo contar si lo necesito. Y tengo a mis chicos; esos con los que puedo contar si necesito hablar, o simplemente desahogarme entre lágrimas y risas. Porque tengo a mi familia..

Y me caí tantas veces que perdí la cuenta, me caí tantas veces que cada vez me costaba más levantarme, que me fallaban las fuerzas.. pero esta vez, si caigo, sé que no me voy a levantar sola, que alguien va a levantarme, a darme un abrazo y a sonreírme.. Y al final, son motivos por los que a mí me vale la pena vivir.

viernes, 16 de mayo de 2014

You are not alone.

Despertar y darte cuenta de las cosas; darte cuenta que bajaste a un infierno que hasta ahora no conociste y que todo esto te quema y te destroza por dentro.
Que todo aquello que habías construido se desvanecía, se rompía, se destrozaba en cuestión de segundos. Y es entonces cuando comienzas a pensar en lo que has pasado, y te empiezas a dar asco, a no entender porque no lo hiciste antes, porque seguías aguantando todo lo que habías pasado y porque tardaste tanto.

Piensas y vuelves a pensar en el daño que estabas sufriendo. Y lloras; lloras mares de dolor, mares de tristeza, de rabia y de asco. Entonces, comienzas a hablar, por fin te decides, y hablas.
Comienzas a tener miedo del que dirán, de hacer sufrir a la gente que quieres y comienzas a ver como tienes que volver a resurgir de tus propias cenizas, pero con más miedo que nunca.

Y de repente, sin que te des cuenta, te encuentras con gente que para ti se han convertido en ángeles, y ves como esa gente que te quiere, no te da la espalda; si no que te abrazan cuando lloras, secan tus lágrimas, te hacen sonreír y te ayudan a luchar.
Y es entonces, cuando te encuentras con personas que sin conocerte de nada te cuidan, te protegen te abren sus brazos, su casa, te abrazan, te hacen sonreír, te hacen sentir mejor persona y te ayudan a ver que no eres tan miserable como tú crees.
Ves como ella, tu pequeña estrella te calma con sus abrazos, como esos desconocidos se van convirtiendo en tu familia, y como a pesar de todo siguen a tu lado. Porque no importa el motivo, pero están ahí, lo sabes y te lo hacen ver. Aprendes a cambiar el chip, a desconectar y a estar bien cuando estás con ellos.

Observas como tus sentimientos hablan cuando piensas en todo lo que tienes que agradecer. Aprendes a que en esta guerra van a estar todos ellos a tu lado; y te siguen guiando, te siguen sacando sonrisas, vas teniendo bellos recuerdos y cuando lloras, es de alegría, porque sabes que tienes a gente maravillosa. Te das cuenta de que, aunque caigas, ellos te van a ayudar a levantar.
Y que en todo momento, te recuerdan tres simples palabras que consigue que te emociones y te den más fuerza para luchar: No estás sola.

jueves, 10 de abril de 2014

Sucia sociedad.

Me gustaría empezar con un saludo cordial pero creo que sería mentir, y sinceramente, no soy una falsa.
Tú, en el presente actual te encargas de hundir a las personas en lo más profundo del hoyo.

Si eres una chica con gustos similares a los que tiene un chico; ya eres un bicho raro, y si lo que cuento, ocurre exactamente al revés, ese chico es "homosexual" o "retrasado" y automáticamente vuestro pequeño y miserable cerebro te hace ser una completa basura y comienzas a machacar a esa persona.
Si eres una persona de color, o de otra religión, automáticamente ya tiene que ser un ladrón, un asesino o algo similar.
Si eres una persona bastante tímida, significa que eres una "estrecha"; pero si eres todo lo contrario, si eres una persona abierta a conocer gente, ya eres una "chica fácil".

Si te gusta ver series, películas, animes y leer manga, toman la palabra >> Friki << como un insulto y te abasallan a hundirte y hacerte daño.
Si prefieres quedarte en casa por la noche en vez de estar de fiesta hasta la madrugada, significa que eres una sosa; y si por el contrario, te gusta mucho la fiesta, eres un buscón/a.
Si pesas unos kilos más de lo normal, eres una obesa que no te quiere nadie; y si tu constitución tiende más bien a la delgadez, significa que eres una anoréxica o bulímica y que sólo lo haces para llamar la atención.
Si te gustan los tatuajes y los "piercings" eres una macarra; y si es todo lo contrario, eres una pija.

El caso es quejarse por algo aunque realmente no tengas argumentos obvios para demostrar que eres tú quién tiene la razón.
Querida sociedad: Das asco.
Después no preguntes porque nos revelamos en tu contra, cuando eres la primera que nos incita a hacerlo.

Fdo:
Alguien que tuvo que echarle un par de huevos a la vida.

miércoles, 2 de abril de 2014

El placer de amarte.

Nadie podría imaginar que los sentimientos fueran tan fuertes cuando quieres a alguien que está a cientos de kilómetros y no puedes estar con ella; hasta que al final los puedes cruzar, y es entonces cuando te encuentras a su lado y dejas que los sentimientos y el corazón actúen.

Pero tras mucho tiempo, te tenía enfrente mía y nadie nos podía molestar. Unas mantas en el suelos nos hacía de colchón, y tan sólo teníamos que dejarnos llevar.
Sentí como tus manos se entrelazaban con las mías y mi respiración se volvía más rápida. Ambos dimos un paso y nos acercamos más al otro. Nos quedamos quietos, a unos pocos milímetros de nuestros labios y simplemente nos miramos. Y poco a poco, nuestros labios se fueron juntando hasta que se terminar de unir e irremediablemente nos besamos..
Sentí como me besabas por primera vez. Tus labios eran suaves y besarte era como estar rodeado de ángeles. Mis manos se soltaron de las tuyas y comenzé a estrecharte entre mis brazos sin separarme de tus labios.. Comenzé a bajar por tu cuello, dándote pequeños besos mientras jugabas con mis pelos y yo empezé a desnudarte.
Noté como tu camiseta caía sobre mi brazo hasta caer al suelo al mismo tiempo que yo te besaba con más pasión e iba acercándome a tu pecho hasta llegar al botón de tus pantalones. Desabrochándolo con suavidad y notando como te estremecías con cada pequeña caricia que te daba.
En ese instante, me tumbaste en el suelo y sentí como tus manos recorrían cada centímetro de mi camiseta, buscando el final de ella para poder rozarnos piel con piel.
Tus besos eran largos y suaves y yo, cada vez me sentía más húmeda, con más calor y con más ganas de hacerte el amor. Mis manos rodeaban tu cintura haciendo círculos con las yemas de mis dedos y sintiendo tu piel en contacto con mi cuerpo.
Tu ropa me hacía de almohada mientras tú me desvestías con tanta suavidad como si de seda se tratara. A los pocos segundos, estábamos ambos en ropa interior y tú encima mío.
Mis manos bajaban por tu espalda hasta llegar al calzoncillo, mientras te lo quitaba despacio y rozándote con mis manos; y tus manos, bajaban por mi cuello llegando a mis pechos, mientras empezabas a tocarlos suavemente juntándolos con tus labios y tu lengua. Y cada vez te sentía más, hasta que me terminaste de desnudad y con dulzura y pasión me hiciste tuya.
Te sentía dentro de mí, sentía cada poro de tu hermosa piel junto a mí. Te miraba a los ojos mientras me hacías tuya con cada movimiento, con cada gesto, y la felicidad que existía en esa habitación era inmensa.

Llené tu cuerpo de pequeños mordisquitos acompañados de dulces y suaves besos y tú a cambio, me llenabas de arrumacos y caricias mientras me hacías el amor.
Cada centímetro de nuestros cuerpos había sido acariciado, tocado y besado por la otra persona sin importar la zona que fuera. Y cada vez que lo hacíamos, cada vez que te hacía mío era como volver al cielo. Cada vez que te hacía mío de una y mil posturas era un placer inmenso. Era el placer de amarte.

martes, 4 de marzo de 2014

Puyol, eterno capitán.

Es posible que esto nunca llegues a leerlo, pero como culé que soy, necesitaba decírtelo.

Hoy, nos ha llegado la dura noticia para todos los culés de que te vas del equipo en 3 meses y para mí, ha sido como si me echaran un cubo de agua helada en pleno invierno.
Sé que tarde o temprano tenía que ser, lo hemos visto muchas veces pero no nos lo esperábamos. Y por muy concienciados que podríamos estar siempre nos dolería.

Prácticamente he crecido viéndote en el campo, con tus colores, con tu amado equipo. Tan sólo tenía 7 años
cuando el Fútbol Club Barcelona se caló muy hondo y hasta ahora la sangre blaugrana sigue corriendo por
mis venas. Inocentemente caí en las garras del fútbol y aunque poco puedo saber y mucho me queda por saber; lo que sí sé, es que si el Barça ha seguido adelante muchas veces ha sido por tu entereza y por tu ímpetu.
Pocas palabras podrán salir en este pequeño texto que te estoy dedicando, pero todas ellas son desde el corazón.

Gracias por no haber tirado la toalla nunca.
Gracias por enseñarnos el valor de la fuerza.
Gracias por cada partido en el que has estado en el campo, demostrando tu fútbol.
Gracias por tantas alegrías tanto en el Barça como en la Selección Española.
Gracias por haber luchado al lado del equipo tanto en los buenos como en los malos momentos.
Gracias por todo, capitán.
Todos los que te admiramos, y todos los que te conocen sabemos quien se va del equipo. Y sabemos que jamás habrá nadie como tú.

"Es un lujo jugar con Puyol. Me echa la bronca al más mínimo error aunque sea el último minuto del partido y vayamos ganando 5-0" - Gerard Piqué.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Mamá y su guerra contra su mayor obstáculo.

Nunca te imaginas que algo tan simple como una simple bacteria puede llegar a quitar un preciado tesoro como es la vida misma.
Y nunca te lo imaginas, hasta que sucede. Y cuando ocurre, te llega a doler muchísimo más que culquier otra cosa del mundo.

"Ella llevaba mala desde verano, creía que eran simples cólicos porque eso era lo que les decían los médicos pero un 6 de Febrero todo cambió.
Llegó a urgencias porque se encontraba con bastante dolores persistentes y se encontraba bastante mal. Y tras varias pruebas llegaron a la conclusión de que se tenía que quedar ingresada. Pasados varios días y tras algunas pruebas los médicos encontraron una bacteria en el que literalmente le estaba comiendo por dentro.
Había pasado por el hígado y el bazo, y le había dejado secuelas y ahora se había postrado en las válvulas aórtica y mitral del corazón; comiéndoselo literalmente.
El día 10 se la llevaron a otro hospital, fuera de la ciudad en el que podrían tratarla mejor lo que tenía, no sin antes tener una medicación que ayudaba a que desapareciera aquella bacteria. Y papá se fue con ella, sin dejarla sola.
La mañana del día siguiente transcurría con normalidad, aunque yo no estaba en este mundo. No me separaba del móvil, aunque no contaba nada a nadie, más que a mis mejores amigas. Ese mediodía, yo salía sobre la 1 de clase y me dirigía a la parada del autobus que me llevaría a casa de mi tía a comer.
Sobre las 16.00h llegó papá a casa de la tía, y estaba muy serio. Era la primera vez que le vi llorar mucho y en cuanto vi su cara apagada, me temí lo peor.
Nos explicó a la tata y a mí, que mamá estaba muy mal, que la habían tenido que inducir al coma porque de toser se ahogaba, corría bastante peligro y la tenían que operar al día siguiente de urgencia . En ese instante en el que me lo contó, me quedé sin respiración durante unos segundos, y rompí a llorar. Jamás, jamás, había visto a toda mi familia llorar y me di cuenta de que era algo muy muy serio.
En cuanto lo supimos, la prima, papá, la tata y yo nos fuimos directamente al hospital; necesitabamos verla. Yo no dejaba de temblar, de llorar y de gritar en silencio. Lo primero que dije cuando papá me contó lo que tenía que pasar, fue decirle que iba a llamar a mi tutor para decirle que no iba a ir a clase al día siguiente.
Cuando conseguí estar entera, le llamé y en cuanto oí su voz rompí a llorar como nunca lo había hecho y entre llantos le expliqué al profesor lo que pasaba.. "Todo saldrá bien, Gala" me dijo.

Llegamos al hospital al cabo de una hora, y la tata y yo fuimos a ver a mamá. Estaba dormida, llena de tubos, y no se despertaba. La tata le agarraba una mano, yo la otra y llorábamos.
Llorábamos mucho. "Mamá, saldrás de esta, ya lo verás" le decía yo. "Mamá no te vayas, por favor.." le decía la tata. No dejaba de decirle lo mucho que la quería, que la amaba y que la necesitaba. Salimos la tata y yo agarradas y después entró mi prima, y después papá. Yo me senté y sin dejar de llorar fijé la vista en un punto. Quería llorar, gritar, patalear y maldecir a todo ser viviente; pero no podía ser tan débil.. Mamá me necesitaba fuerte y si aguantaba era sólo por ella.
No sé cuanto tiempo pasó exactamente pero sé cuando salimos ya era de noche. Papá se vino con nosotros porque no dejaban que se quedara nadie y eso, me repateaba aún más, pero mamá necesitaba descansar.
Llegué a casa, y me fui a la habitación de mamá, cogí uno de sus jerseys y me quedé un rato allí. A las 8,30h del día 12 de Febrero de 2009 nos dirigíamos al hospital. A las 8.00h habían subido a mamá al quirófano y ya estaban operándola.
Llegamos a la sala de espera y se me hizo eterno. No dejaba de dar vueltas.. De la sala de espera, a sentarme enfrente de la puerta de quirófano; de allí a las escaleras que habían al lado. No me separaba del mp3 ni del móvil. Lloraba, me secaba las lágrimas, respiraba hondo y volvía a llorar. A las 14,00h salió el cirujano explicando como había ido la operación y que pronto podíamos verla.
Al cabo de media hora aproximadamente nos dejaron verla 5 minutos y.. ahí estaba ella. Despierta, aunque intubada. Aún no podía hablar y eso le hacía llorar. Lo único que hicimos el primer minuto fue abrazarla, llorar y sonreír. Después la tranquilizamos, la dijimos que descansara, que mañana sería otro día y que todo iba a acabar.

Fueron pasando los días; mamá mejoraba por momentos y a los tres días ya le pasaron a planta, y al cabo de un par de días, ya estaba en Vitoria de nuevo. Cada día estaba mejor, sonreía más y estaba más guapa que nunca. El 27 de Marzo del 2009 regresó con nosotras a casa.
Realmente en ningún momento me sentí sola; todo el mundo preguntaba por ella y nos ayudaban, aunque realmente nosotras dos solas nos apañabamos muy bien.

Y hoy, 5 años después; intento hacerla reír todos los días, o al menos verla sonreír. Ella me demostró que es más fuerte de lo que nadie se pensaba y que no es tan fácil acabar con ella. Algunos pensareis que exagero cuando os cuento todo con tanto detalle, pero creedme; a pesar de todo el tiempo que ha pasado, de que ella está bien, que le dieron el alta en Cardiología y que "su reloj" funciona a la perfección, sigo llorando cada vez que lo recuerdo.
Pero mamá, es mamá y tengo la suerte de tener a la mejor madre del mundo. Mi heroína, mi suerte.

Mamá, te amo."