jueves, 16 de mayo de 2013

Terminando la pesadilla (Parte II)

Si no recuerdo mal, era Miércoles. Lo sabía porque ese día de la semana los únicos profesores que se quedaban en el instituto cuando era la hora del descanso eran mi tutora y la directora.
Aproveché que todos se habían ido para llevar a cabo mi plan. Le quité las llaves al conserje y me dirigí a cerrar todas las puertas y ventanas del pasillo. No había escapatoria y la única persona que podía salir, era yo.
Me las ingenié para reunir a todos en la misma clase, y mientras llegaban, yo había rodeado todo de gasolina, y cuando menos se lo esperaban, llegué yo. Y me encontraba delante de todos aquellos malditos que durante horas, días, semanas y meses me habían hecho la vida imposible. Y me encontraba delante de aquellas dos personas que aunque me vieron con lágrimas en los ojos, aunque me vieron hecho unos cristos, con las heridas en las muñecas y con ese miedo de ir a clase, no hicieron absolutamente nada por ayudarme y me trataban de loca..
Y les empezé a mirar, y cuando se dieron cuenta de lo que tenía en las manos, y de lo que podía pasar; empezé a ver el miedo en sus ojos. Empezaron a suplicarme por su vida, empezaron a pedirme perdón, a poner excusas absurdas, y a llorar; pero yo, no le hice caso.
Encendí el mechero, lo tiré y poco a poco todo empezaba a arder. Sabía que tenía el tiempo justo para ver como me miraban con el mismo miedo en los ojos con los que les miraba yo.
Algunos me empezaron a insultar, otros a llorar y yo.. yo, bueno.. simplemente me reía.
Cuando me fui de ese pasillo, oía los gritos de dolor y de angustia, pues algunos ya estaban medio muertos a causa del humo y sólo quedaba ver el resultado.
Quince de las veinticinco personas que estaban en esa clase murieron; el resto.. bueno, les quedaron algunas secuelas.

Ahora estoy escribiendo esto desde el psiquiátrico. Algunos dicen que es esquizofrenia, otros dicen que es un trastorno que me salió a raiz de lo que pasó, pero, sinceramente.. Creo que nunca me he encontrado mejor.
Dicen que la venganza se suele servir en plato frío, aunque; obviamente, esta vez no fue así.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Terminando la pesadilla. (Parte I)

Un nuevo curso empezaba, en un nuevo instituto, con nueva gente y sin ningún problema para poder rehacer mi vida. O eso creía.

El primer día de instituto fue bastante normal. Conociéndonos, creando amigos, formando grupos, recuperando sonrisas y volviendo a vivir.
Todo iba bien; mis notas eran nuenas, tenía amigos y yo era feliz. Pero, de repente, todo eso cambió.
Mis "amigos" empezaban a pasar de mí, y poco a poco todo el mundo se iba metiendo conmigo.
Peleas en los pasillos, en los recreos y mi persona como co-protagonista de cada historia. Sin saber porqué, empezaban a burlarse de mí y a pegarme. Humillaciones en clase, tortazos, puñetazos, patadas en el estómago hacían que mis notas fueran bajando.
Me tiraba horas en el único lucgar donde me encontraba a salvo; un puente abandonado que había a media hora de mi casa. Que irónico. El mismo puente que era mi refugio y me hacía sentir libre, empezó a ser la forma más rápida de dejar este sufrimiento.
Mis muñecas pasaron a ser heridas protegidas por una venda tapada por la sudadera. Y respecto a ellos..
Cualquier palabra hería, pero aquel: "Ojalá estuvieras muerto" cambió todo.

¿Porqué no hacerlo? ¿Porqué no tirarme? Ya no tenía mucho por lo que luchar y las ganas de vivir se desvanecían con todo el tiempo que estaba en aquel puente.
Soñaba con que todos me pedían auxilio para no morir, y verles llorando y suplicando hacían que me sintiera mejor.
¿Porqué no hacerlo? Un día falté a clase, planeando una venganza. Sabía que podía pasar, pero yo no aguantaba más.. Dediqué esas 24 horas a planear como sería todo. No dejarme nada suelto, ninguna ventana abierta para que escaparan.
 Ese día llegué a clase a la misma hora que todos, pocas personas podrían salir vivas y esas las iba a elegir yo: Los profesores.

Y os preguntareis: ¿Como, cuando, y porqué?
El 'como' es muy sencillo, sufriendo como sufrí yo. El 'cuando' iba a ser cuando los que yo quería salvar no estuvieran en el colegio y el 'porque'.. necesito venganza.

domingo, 12 de mayo de 2013

Humanos inhumanos.

Porque ellos son los seres vivos más inocentes, y con menos refugio en este injusto mundo.
Aún no me cabe en la cabeza como una persona puede llegar a maltratar o matar a un animal. A otro ser vivo que tiene los mismos derechos que tú para vivir, que respiran, comen, beben, aman y sienten.
Aún no entiendo porque siguen adorando una fiesta como son las corridas de toros. No son tradiciones, son barbaridades. Matar a un toro de esa manera tan cruel, delante de tantos besugos y saliendo orgulloso de la plaza.
Porque los animales, esos seres indefensos, muchas veces nos llegan a amar más de lo que una persona puede hacer. Y nosotros, en cuanto nos cansamos de ellos, los abandonamos en vez de seguir con él hasta el fin de los días.
Los animales no son malos. Somos nosotros los que les hacemos malos en cuanto le ponemos una mano encima. Un animal, una mascota, no aprende a base de 'ostias', si no a base de paciencia, amor y comprensión. Claro que no puede ser fácil, pero ¿quién dijo que la vida lo fuera?

Antes de terminar con este pequeño texto, me gustaría haceros un par de preguntas:

1. ¿A vosotros os gustaría que os abandonasen a la mínima que se cansan de vosotros? ¿Romper con esa vida que tenías con esas personas que tú creías que te querían?
2. ¿De verdad quereis enseñar lo inhumanos que podemos ser a los futuros niños que van a estar en el mundo?
Recapacitad antes de hacer nada.

miércoles, 24 de abril de 2013

#STOPBULLING.

Ha ocurrido una vez más.
Una vez más, una persona que estaba pasando por ese infierno se ha quitado la vida.
 Mi pregunta: ¿Por qué?
¿Por qué otra persona se ha tenido que ir de este mundo por culpa de personas que no se merece ni el respeto de sus padres?
¿Sabéis lo duele? ¿Sabéis lo que significa para las personas que lo sufrimos, el infierno que pasamos? Supongo que muchos de vosotros, desgraciadamente me comprendéis y conocéis cada palabra que puedo escribir en esta entrada.
Para aquellos que no lo han sufrido, no lo podéis imaginar. El asco que te puedes llegar a coger, es inmensamente enorme. Llorar, y suplicar que te dejen en paz. Pensar mil maneras de hacerles daño, y pensar mil maneras de abandonar este mundo, sólo para poder descansar del todo.
Y por mucho que hables, nadie te apoya. Tus padres nunca tienen pruebas suficientes para el instituto; los profesores no hacen nada porque es tu palabra contra la de tu clase; y las personas que no entran en el juego, no hablan por miedo.
Intentas cambiar de vida, de forma de pensar, de colegio, de curso; pero nada puede hacerte salir de este puto infierno...
Aún me pregunto como la gente que te maltrata puede dormir tranquila mientras tú estás sola, llorando, con ganas de tirarte por la ventana y sin ganas de vivir.
Aún me pregunto como la gente que ve el maltrato en el colegio se calla como una cobarde o entran obligados en esa mierda también pueden dormir tranquilos..

Por eso, tenemos que unirnos todos y conseguir que no haya más bulling, que no hayan más suicidios por culpa de gente que no merece la pena que vivan.
Tenemos que acabar con toda esa puta plaga.

martes, 9 de abril de 2013

Ídolos, esto va para vosotros.

"Es posible que nunca llegues a leer esta carta, es posible que nunca pueda articular las palabras que siempre he pensando en decirte cuando te tenga delante.
Pero aunque esto no llegue a tus manos, te lo digo igual. Para tí, soy sólo una persona más; pero para mí, eres una persona especial.
Tu vida, lo que eres, es un ejemplo para mí; es algo en lo que me he fijado para poder seguir luchando. Y que decir, si es que estoy muy orgullosa de tí, que sigas luchando por tus sueños, y que todos los que te admiramos te sigamos queriendo.
No importa donde estés o puedas hacer, sólo sé que no te vamos a dejar. Y no me cansaré de luchar por lo que quiero, por todo en lo que creo; y si aquello en lo que creo eres tú, no me cansaré de luchar por tí.

Gracias a tí he evitado tirar la toalla más de una vez, y has conseguido que me levante con ganas de comerme el mundo. Cuando me sentía sola, tú estabas a mi lado y cuando no lo sentía, seguías ahí.
Me pasaría horas escribiendo todo lo que puedo sentir hacia tí, pero posiblemente vuelvas a ser el personaje principal de mi libreta cuando más lo necesite.
Te quiero."

viernes, 5 de abril de 2013

Una vez me llamaron 'edición limitada'.

Nací en el 91, y crecí con Dragon Ball y Gárgolas. Con el Inspector Gadget y los Power Rangers. Aprendiendo con Barrio Sésamo, amándo a Miliki e imaginando historias con los Digimon.
Mientras ellas jugaban con las muñecas, yo a las Barbies las arrancaba la cabeza, mientras ellas comentaban las telenovelas, yo comentaba con ellos los Pokémon. Y aunque toda mi vida me he considerado un 'bicho raro' con gustos poco peculiares en una chica, con el paso del tiempo he aprendido a estar orgullosa de mis gustos.
Unas prefieren los vestidos y los tacones, yo prefiero mis zapatillas y los pantalones anchos; ellas adoran el pop y mi vida es el rap. Mientras unas ven telenovelas, yo veo Pressing Catch y mientras ellas ven Gran Hermano, yo veo al Barça luchando en el campo aportando felicidad.

Mi error ha sido ese, considerarme un bicho raro. Y no me creo especial, pero tampoco me siento una más. Sí es cierto que yo a veces uso vestido y tacones, pero me veo más guapa con unos pantalones.
Puede que no esté orgullosa de mi físico, pero estoy orgullosa de las personas a las que llamo ídolos, estoy orgullosa de esas personas a las que admiro, y estoy orgullosa de la gente de mi alrededor a la que quiero.
Y, por supuestísimo, estoy orgullosa de lo que me gusta, de lo que realmente me hace feliz cuando lo veo o lo hago, y estoy orgullosa de lo que soy y de lo que he sido.
Por eso soy, por eso soy Gala.

viernes, 29 de marzo de 2013

Porque la vida siempre da segundas oportunidades.

Ella era una chica soñadora, bastante tranquila, con sus defectos y aunque ella no lo podía ver, también tenía sus virtudes. Ella, era una chica que no se cansaba de luchar.
Hasta que un día, sus muñecas empezaron a estar marcadas por el frío acero de una cuchilla. Al principio, sólo era uno o dos cortes al día, fáciles de disimular, marcadas por los insultos de aquellos que no la querían; pero con el paso del tiempo y en tan sólo unas pocas semanas sus muñecas pasaron a ser carreteras llenas de sangre, y cada vez le costaba más ocultar lo que a cortes estaba silenciando.
Un día, estando sola en casa, se miró al espejo y tras el espanto que vió en él, le entró el pánico y volvió a abrirse las heridas. Llevaba tiempo pensando en lo que quería hacer, y el único método posible, era el feliz para ella. Conseguiría acabar con todo el lamento y podría ser un poco más feliz.
Decidida, se fue hacia su habitación y con las fuerzas que le quedaban tras sus cortes profundos en ambas muñecas, escribió la última carta.

"Querida mamá:
Cuando leas esto, probablemente yo ya no estaré en este mundo y ya no soportaré más las burlas de todos aquellos que no me quieren, y ellos podrán cumplir su sueño.
Sé que este es el camino fácil, pero estoy cansada de luchar y no recibir nada a cambio y lo único que gano es otra herida en mi débil piel, y que mi sangre manche el diario que me regalaste cuando era tan sólo una niña y que todavía utilizo.
Poco puedo regalarte, pero todo lo que es mío, te lo doy. Tú me hiciste un regalo mucho mejor, y lo que conseguí es conocer a la mejor madre del mundo, y es por eso que hoy, te regalo todo.
Perdóname por haberme portado mal, por los disgustos que te he llegado a dar. A cambio, yo te agradezco todo lo que me has enseñado, aunque lo de la fuerza no esté de mi parte.
Despídete por mí de papá y de la tata. A él, dile que siempre será mi héroe; a ella, que siempre será mi ángel; y a tí, que siempre serás mi reina.
Te amo mamá."

El papel estaba manchado de sangre y lágrimas y con las últimas fuerzas, dejó la carta en la cama de sus padres y volvió a su habitación.
Se sentó en el suelo, con la cuchilla colocada encima de un papel, y ella abrazada al peluche. Los ojos iban pesando y por fin aquella pesadilla iba a acabar.
Pero el padre de ella llegó a casa, y cuando fue a la habitación, encontró la carta y antes de terminarla, fue a la habitación y allí se encontraba, en los últimos momentos de vida... Él llamó a una ambulancia y se la llevaron.
Ella se despertó al cabo de tres días y se dió cuenta de que la vida le había dado una segunda opotunidad y que esta vez no se iba a rendir. Por eso empezó a limpiar sus heridas, empezó a apostar por la única fuerza que le había mantenido viva y por la que su corazón no había parado. Su madre, su padre y su hermana.
Cuando ya pasó alrededor de una semana, ella ya estaba en casa y volvió a escribir una carta a esas personas que no la habían dejado de lado.

"Para mamá, papá y la tata:
Gracias a vosotros he podido continuar en este mundo, al lado vuestro, y a no dejaros.
A papá decirle que siempre serás mi héroe y un ejemplo a seguir; gracias por no dejar de abrazarme cuando me encontraste en mi habitación; y perdóname por tener que haberme visto así. Es una cosa que jamás me perdonaré, pero espero que tú me puedas perdonar.

Mamá, gracias por no dejarme de lado, por haber estado ahí cuando el médico hablaba conmigo y por todos los mimos que me dabas cuando estaba en el hospital.

Tata, gracias por no haberte separado de mí en ningún momento cuando yo estaba dormida en el hospital y cuando me curaban las heridas y prometo que no me verás así nunca más.
Ahora encontré un camino por el cual seguir. Sois mis más bellas rosas.
Os amo."

Cuando terminó de leer la carta, la dejó en la cama de su hermana, acompañado de tres rosas rojas y de una gran sonrisa mientras se iba a la calle a comenzar una nueva vida...