jueves, 21 de marzo de 2013

Mis fieles amigos.

Hoy escribo esta especie de carta para daros las gracias por todos los momentos en los que estuvisteis a mi lado, dándome vuestra fuerza, vuestra fe, vuestra alegría y vuestra esperanza.
Por esos momentos en los que estuve apunto de tirar la toalla, y vosotros erais ese rayo de luz que entraba en mi oscuridad y me daba un motivo para seguir luchando por lo que creía. Por esos momentos en los que estaba tumbada en mi cama, con la luz apagada, llorando a mares, mojando la almohada con mis lágrimas, y vosotros estabais ahí. Por esos momentos en los que una lámina afilada separaba mi piel, pero vosotros me impediais que siguiera haciéndome más daño del que ya me estaba haciendo. Por esos momentos en los que llegué a estar realmente sola pero vosotros estabais ahí para enseñarme que a pesar de lo que estaba pasando, no estaba tan sola como pensaba.
Porque en cada momento de mi vida habeis estado a mi lado, dándome todo. No importa si el motivo era alegre o no, pero en cada momento estabais conmigo. Y en cada época de mi vida, hay una parte de vosotros que me describe.
Hace cerca de dos meses que he empezado a teneros muchísimo más cerca de mí de lo que ya estabais antes, y bien es cierto que no estoy con vosotros las veinticuatro horas, pero también sé que yo siempre os estoy buscando y siempre estais a mi lado. En 21 años que tengo nunca me habeis fallado; incluso cuando yo era tan pequeña que ni recuerdo algún momento, pero siempre habeis estado a mi lado.

Si habeis llegado a este punto de la carta, sabreis que hablo de vosotros, de los únicos que me han sido fieles desde el principio de mi historia, desde el principio de todo.. y esta vez no hablo de pareja, de padres o de amigos. Hablo de vosotros y de mí. No importa si unos llevan 6 años o 21, sólo sé que estais conmigo, y que así va a ser el resto de mi vida. De eso, no cabe duda.
Él hace que plasme todo lo que siento, y ella me da la fuerza que me quita el dolor. Te quiero rap; te quiero música.

miércoles, 6 de marzo de 2013

CONFESIONES X.

Las prácticas las terminé con él a mi lado.. Llegó un frío Noviembre y el 26 se quedó grabado en mi calendario. El que no vivieramos en la misma ciudad no iba a ser un impedimento para seguir luchando en esta relación.
Se convirtió en el amor de mi vida, la persona a la que más he podido querer, mucho más que a mi propia vida, y sigo con esos mismos sentimientos.. Sé que no es fácil aguantarme, y hay veces que no me aguanto ni yo; pero si sigue a mi lado, es por algún motivo, no?
Él me ha quitado esa venda de los ojos, y ha hecho que vea quien me quiere de verdad en esta vida y quien no; y eso es algo que siempre le agradeceré..
Y hasta un frío Abril de 2012 todo iba bastante bien. Tenía mis baches, mis mejores días, mis días peores, pero ahí estaba..
En esta aventura que cree hace algunas semanas, no podía faltar uno de los baches más duros que he podido sufrir.. Sé que para algunos, esta historia que voy a contar, les sonará absurdo, pero todo aquel que sepa lo que siento por mis pequeños, me comprenderá.
Cuando yo tenía unos 12 o 13 años, adoptamos una gatita atigrada, de cerca de medio año, cuyo nombre fue Nana. Era tan pequeña y tan frágil que enseguida surgió entre nosotras un vínculo muy especial. Empezó a formar parte de mi vida, y enseguida empezé a sentir que daría todo lo que fuera por su felicidad.
Cerca de siete años duró mi felicidad con ella.. En Abril, ella empezó a dejar de comer, empezó a dejar de ser ella.. Y ocurrió lo peor: Tenía una anemia bastante fuerte causada por la leucemia.
El 3 de Mayo de 2012 me dejó.
La veterinaria llamó a casa, y me puse yo.. Cuando me lo dijo, no sabía que responder, me quedé fria, sin saber que hacer.. Cuando colgé mi madre y mi hermana ya estaban despiertas y cuando abrí la boca para decírselo me hundí a llorar.. Sólo tenía ganas de chillar, de pegar a la pared, de hacerme daño, de no estar en casa.. Y llegó el momento de despedirme de ella..
Quería verla, pero a la vez no.. Pero yo no podía seguir viviendo sin despedirme de ella.. Cuando llegamos a la veterinaria, pasamos, y la ví. Aún tenía la esperanza de que se iba a levantar, de que iba a estar bien, de que todo esto había sido una pesadilla y que volveríamos juntas a casa.. Pero cuando la toqué, estaba fría, con los ojos cerrados.. y la cogí en brazos.
Mis lágrimas no dejaban de brotar y de mojar su pelaje atigrado. Dios.. era tan bonita, tan buena..
No sé cuantas veces la dije que la quería, que siempre la iba a querer, que no me iba a olvidar de ella.. y por mi cabeza pasaban muchas cosas..
A día de hoy, tras 10 meses de aquell horrible día, la sigo echando de menos.. Me sigo sin acostumbrar a estar sin ella.. Y sé que todo esto puede sonar absurdo, que no lo podeis llegar a entender. Pero, sinceramente, me da todo exactamente igual. La relación que teníamos Nana y yo era especial.. Siempre buscándonos, siempre juntas, y cuando no estaba en casa, ella me buscaba y yo quería estar con ella. Sé que me entendía cuando la decía que la quería.. Y sé que nunca la voy a poder olvidar..


Y aquí termina esta pequeña aventura a la que en su día la bautizé como 'Confesiones'. 10 capítulos con historias que me han marcado fuerte. Pero esto no se queda aquí, esto tarde o temprano volverán con historias que contar.. No importa si son historias ficticias o reales, pero volveré.

lunes, 4 de marzo de 2013

CONFESIONES IX.

La época mala había pasado. Mi madre estaba recuperada del todo, mis manos volvían a su cauce y yo.. bueno, tengo que reconocer que lo único que seguía mal era yo. De alguna forma me seguía dando asco, me seguía sin querer aunque eso, paso a ser secundario.
Siempre he sido una persona que aunque yo por dentro esté pidiendo a gritos que me ayuden, daría mi vida por la felicidad de mis amigos. Como se suele decir 'de buena, soy tonta'; pero ahí seguía.. Luchando por seguir sobreviviendo y aunque no había cortes ni heridas en las manos, por dentro seguía hundida.
En cuanto al tema del colegio, la cosa iba bastante bien. En clase, bueno.. No era de las mejores estudiantes que había, pero al menos podía acabar el curso, y me encantaba ir a clase. Sólo por ellos, porque eran una razón por la que sonreía cada día..
Y llegó Junio, el viaje que tanto tiempo había esperado, 'BARCELONA'. Necesitaba ir, necesitaba pasármelo bien con mis amigas, necesitaba que estuvieramos las cuatro juntas sin que nada nos importase.. y así fue. Fue un viaje maravilloso, fantástico y creo que no tengo ninguna palabra mala.
El 12 de Junio visité aquel 'edificio' que tanto amo.. El 'Camp Nou'. Todas las personas que hayan ido me comprenderán; y cuando estuve allí, cuando vi el césped, cuando me vi en las gradas, supe que iba bien.
Ese mismo año, una de mis mejores amigas me presentó al novio de una de sus mejores amigas, y con el paso de las semanas, me di cuenta de que formé mi cuadrilla. En muy poco tiempo se convirtió en mi segunda familia, personas a las que quería con sus defectos y sus virtudes, personas que querían pasar tiempo conmigo y verme feliz, personas que en su momento creía que darían su vida por mí igual que yo por ellas.
Algo más de un año pasé con ellos, hasta que el destino hizo que cada uno siguiera su camino, y aunque me hable con algunas de esas personas, nada es igual. Siento que hize todo lo que pude, aguanté mucha mierda por ellos.. No por lo que hablaban terceras personas, si no, porque a veces me sentía que la única persona que quería mantener unida a la cuadrilla era yo. Pero desgraciada o afortunadamente todo se desvaneció.
Ellos eran mi razón de ser, gracias a ellos ya no sentía ganas de perder, si no, ganas de luchar. Nuestras primeras fiestas de La Blanca, primeros cumpleaños, primer gran verano, primeras despedidas, novios.. Tantas cosas que no podré olvidar.. A día de hoy les echo mucho de menos, no voy a mentir.. Pero también sé que soy la única que lo piensa, aunque en realidad no me quiero hablar con algunas de esas personas, pero nadie es perfecto, ¿no?
 El paso del tiempo seguía su curso, yo empezé un nuevo curso; un ciclo medio de Auxiliar de Enfermería. Creo que todos estabamos orgullosos de todos y eso me impulsaba a seguir hacia adelante.
El nuevo curso empezó bien, a pesar de que pudiera suspender los exámenes o me costara seguir estudiando.. De hecho, hubo un momento en el que pensé en dejarlo. No porque no me gustara el curso, que me encantaba; si no porque no tenía motivación, pero gracias a las amigas que tenía en clase, que me apoyaron en todo momento, iba superando los obstáculos.
Y si recuerdo bien, terminé el curso, terminé las prácticas un 12 de Marzo de 2011. Y calle todas las bocas del mundo, calle a toda esa gente que me había hecho tanto mal, callé a todo el puto mundo que en ningún momento confió en mí. Y hasta que no llegué a casa y me miré al espejo, no me creí que era verdad. Podía decir, con la cabeza bien alta que era Auxiliar de Enfermería.

No es un trabajo perfecto, pero creo que ninguno lo es.
¿Lo peor de ese trabajo? Los horarios, o los accidentes que puedas tener en él.
¿Qué es lo mejor de ese trabajo? Las caras de los abuelos/usuarios cuando les miras y te dan las gracias por la mínima cosa. El amor que te pueden llegar a dar, estén como estén tanto fisica como psicológicamente es indescriptible.

jueves, 28 de febrero de 2013

CONFESIONES VIII.

Esta entrada es algo contigua a la anterior entrada que relaté. Decidí hacerla en dos partes porque ya bastante largo me parecía.

A raíz de la enfermedad de mi madre y posterior operación, volví hacia atrás como los cangrejos.
Ese miércoles, cuando volvimos a casa de estar con ella en Cruces, y mi hermana se fue a la cama, yo me encontraba sola, me encerré en la habitación y con lágrimas en los ojos empezé a golpear a la pared, casi retumbaba de la fuerza, y tan sólo paré cuando mis puños estaban lo suficientemente hechos polvo.
Con el paso de los días, mis manos se fueron convirtiendo en un poema. En mis muñecas no cabían más cortes, mis nudillos sangraban contiuamente y el 'gato' empezó a atacar mis manos.
El Jueves obviamente no fui a clase. Recuerdo que llegamos cuando ella ya estaba dentro y sólo quedaba esperar. Fueron las seis horas más largas de toda mi vida. No sabía que hacer.. Quería estar sola, pero a la vez quería estar con mi familia.
Me sentaba enfrente de la puerta de quirófano, con la mirada perdida en el manillar de la puerta, esperando con ansias a que abrieran la puerta, saliera el cirujano con buenas noticias..
Sobre las 13.45h el cirujano salió, explicándonos que todo había salido bien, que le habían implantado correctamente las válvulas y que pronto estaríamos con ella. Estaba nerviosa.. No sabía si seguir llorando, saltar de alegría o chillar.. Pero tenía que contenerme hasta que la viera..
A las 14.00h nos dejaron pasar a la UVI. Fue algo duro, porque ella estaba intubada y no podía hablar, pero me miraba, me sonreía y me lloraba. Y personalmente no recuerdo que más pasó.. Llamé a mis amigas para comunicarles que todo iba bien, y creo que recordar que también me llamó mi tutor..
El viernes fui a clase, sin separarme del móvil porque sólo esperaba llamadas de mi padre para saber cual era la evolución de mi madre.. Fui la última en entrar y casualidad de la vida, empezábamos con mi tutor y no había problemas por si llegaba tarde.
Cuando llegué a clase, todos me miraron, y mi sorpresa fue cuando todos, se preocuparon por ambas dos. Con las manos escondidas por mis heridas y los ojos llorosos contesté y todos se alegraron. A los pocos minutos de dejar las cosas en la mesa, llegó mi tutor.
Me preguntó por ella y cuando nos quedamos a solas, le abrazé. No pude remediarlo.. Y comenzó mi día.
La mañana surgía bastante lenta pese a ser un día en el que por las asignaturas que tenía, no era muy pesado. Estaba bastante distraída, con la mirada perdida, pensando en como estarían mamá y papá. No dejaba de pensar en ella, en los dos días anteriores y en lo que aún quedaba por hacer..
Más de mes y medio estuvo ingresada mi madre, pero todo iba concluyendo satisfactoriamente. La cicatriz iba estupendamente, no había restos de la bacteria y mi madre se iba encontrando mucho mejor. Al cabo de una semana, la trajeron a Vitoria, y yo por lo menos, estaba algo más tranquila. El 28 de Marzo por fin la tenía en casa, y fue uno de los mejores momentos que he podido vivir.
Y poco a poco todo iba volviendo a la normalidad. El dolor que sentía por el chico que me gustaba iba remitiendo, mis muñecas dejaron de tener heridas, mis nudillos iban volviendo a su normalidad y las heridas de las manos ya no estaban.. Parece que todo había pasado y yo, estaba realmente feliz.

sábado, 23 de febrero de 2013

CONFESIONES VII.

El 2009 no empezó con buen pie que digamos. En Nochevieja me encontré con mi ex; eso significó unos lagrimos a las 3 de la mañana.
Pero en Febrero llegó lo peor. Sentimentalmente hablando daba asco, pero sin duda, lo peor de todo, lo que me mató, fue la enfermedad de mi madre.
Llevaba bastante tiempo enferma. Al principio creíamos que le daban unos cólicos bastante fuertes debido a unos cálculos que tenía alojados en la vesícula. Pero el 6 de Febrero de ese año, no aguantó más, fue a urgencias y tuvo que quedarse ingresada.
Fue como un jarro de agua fría para mí. No me lo llegaba a creer. Llegué a casa y ella no estaba, y por supuesto; me hundí.
En clase sólo lo sabía mi tutor, y algunos compañeros de la clase y parecía que todo iba bien, pero en realidad ella iba empeorando. Tras varias pruebas, al fin consiguieron el veredicto. Tenía alojada en una de las válvulas una bacteria llamada 'Enterococcus faecalis'.Y a mi madre le habían trasladado a un hospital que está cerca de Bilbao, 'Cruces'. Era un hospital especializado en endocarditis infecciosa.
Para el que no lo sepa, es una bacteria que proviene de los felinos callejeros. Todos las tenemos 'dormida' pero cuando se 'despierta' puede causar la muerte. Sólo 1 de cada 10 personas consiguen salvarse. Al menos eso nos comentó el doctor.
El miércoles 11 de Febrero, mi padre llegó a casa de mi tía donde estabamos mi hermana y yo. Sobre las 4 más o menos, llegó mi padre, llorando. Nunca le había visto así y sabía que algo gordo estaba pasando.
Y nos lo contó. La bacteria le había 'literalmente' comido válvula y media a mi madre y la tenían que operar, casi a vida o muerte al día siguiente. Me abrazé a mi hermana, rotas, llorando a mares y me quería morir.
Me fui a una habitación contigua y empezé a pegar puñetazos contra la pared, hasta que me dolieron las manos, hasta que me quedé sin fuerza, hasta que sangré.. Tenía que llamar al tutor, para contarle lo que pasaba.. Cogí aire, y aún llorando me fui al salón. Todos estábamos en silencio, todos llorábamos. Nunca había visto llorar a mis tías y a mi prima, y sabía que era muy importante.
Hablé con mi padre, y llamé al instituto, pero en cuanto oí a mi tutor, me eché a llorar.. Exploté, y estaba casi con ataque de ansiedad cuando se lo estaba contando.. Pero ni siquiera las palabras de él me consiguieron calmar. Al cabo de un rato, mi padre, mi prima, mi hermana y yo nos fuimos a Cruces.
Intenté escuchar música, pero nada de eso me calmaba. Cuando creía que dejaba de llorar, articulaba dos palabras y volvían a salir. Lloré durante 3h casi seguidas.

Cuando llegamos al hospital, fuimos a buscar a mi madre y sólo había más malas noticias. La tuvieron que inducir al coma, para que no sufriera.
Una de las peores imágenes del mundo, es ver a tu madre intubada y en coma. La imagen no se me va a olvidar nunca. Dormía como un ángel. Fuimos mi hermana y yo de la mano hasta donde ella y la abrazamos.
Cada una a un lado de la cama, agarrándole de la mano, intentando que me mirara, que me respondiera, pero ella no despertaba. Mi hermana le repetía una y otra vez que no nos dejara, que luchara y yo, confiaba en ella. No dejaba de repetirla que la quería, que ibamos a salir de ésta, que íbamos a estar juntas de nuevo y que sería fuerte. Después entró mi padre y no dejaba de mirarla. No quería que esa fuera mi última imagen de ella.. Tenía muchísimo miedo..
Vinieron el cirujano y otra chica, y nos empezaron a comentar como sería la operación. Mi hermana y yo estuvimos abrazadas todo el rato, intentando tranquilizarnos.. Mi hermana tuvo que firmar el consentimiento, y antes de firmarlo, me miró.. Le dije que sí, que mamá iba a salir de esta. Nos despedimos y nos fuimos.
A las 8 de la mañana del 12 de Febrero del 2009 mi madre entró en quirófano. Nosotros llegamos alrededor de las 9; mi padre, mi tía, mi hermana y yo.
A las 2 estaba en la UCI, despertó, intubada.. No podía hablar, y aunque aún quedaba mucho por esperar, ella estaba mirándome. Las horas de la operación me parecieron eternas..
Con el paso del tiempo, fue todo a mejor.. El 28 de Marzo mi madre regresó a casa.
Cada día le doy gracias al cielo por no llevársela. Y esto que me pasó no se lo deseo ni al peor de mis enemigos..

viernes, 22 de febrero de 2013

CONFESIONES VI.

Si en entradas anteriores he comentado que mis amigos eran geniales, en ésta, la cosa cambia.

Como comenté en el 'Confesiones' anterior, un 1 de Febrero del 2009 entró a mi vida un chico que cambiaría esos meses.
Era conocido de por aquel entonces, una de mis mejores amigas. Yo ya no tenía pareja, y ella creía que nos ibamos a llevar bastante bien, así que cansada de llorar por mi ex; decidí pasar página y empezar una nueva vida. En el fondo seguía sintiendo algo por él, pero eso tenía que desaparecer y si yo no hacía nada, nadie iba a hacer nada por mí.
Fue aquella misma tarde cuando nos presentó. Habíamos quedado en un parque que estaba entre medias de las viviendas de los dos. Estábamos hablando mis dos amigas y yo, cuando ella me dijo que ya estaba viniendo y cuando dirigí mi vista hacia él; ahí estaba. A primera vista me había gustado; parecía un chico bastante bueno, y la primera impresión era bastante buena.
Tras las presentaciones, empezamos a hablar y a conocernos.. Fue una tarde fantástica la que pasé con ellos tres.. Cuando nos despedimos, mi amiga me dijo que luego me llamaría y así fue.
Estuvimos hablando del chico, y yo le dije que si que me había gustado aunque sólo me quedaba conocerle pero que si me había gustado. Ella me decía que no le gustaba, que él no era de su tipo, y que luchara por conocerle.
Le agregué al msn y al día siguiente comenzamos a hablar. Nos pasamos varias horas sin dejar de hablar.. Contándonos nuestras penas, nuestras historias.. Casualmente él también lo había dejado hacía relativamente poco con la novia y estaba igual que yo. Así que empezamos a apoyarnos mutuamente.. Y en tan sólo unos días me gustaba.. Empezamos a mandarnos indirectas, pero nunca traspasó aquello.
Yo hablaba con mi amiga todos los días acerca del chico; y ella, me prejuraba que no le gustaba, ni siquiera le atraía y que estuviera tranquila.
¿Mi error? Creerla.
El 9 de Febrero me dijo que habían empezado a salir. Me quedé helada, no sabía que decir y por supuestísimo que no me alegraba.
Yo le dije al chico que fuera despacio con mi amiga, que la conocía, que no era de relaciones y que posiblemente le haría daño, pero él no me hizo caso. Y en ese momento me encontraba con la traición de mi amiga y la pérdida del chico.
Dos meses después, mi amiga empezó a tener dudas sobre lo que sentía acerca del chico y me dijo que estaba pensando en que le daba igual todo y que podría serle infiel. Fue entonces cuando me ardió todo el cuerpo y se lo dejé bien claro: 'Si le eres infiel, te quedas sin amiga'.
Él me contaba que cuando se encontraban en el instituto, ella pasaba de él, le giraba la cara, nunca le daba un beso, no le buscaba.. Y fue cuando le dije: 'Te lo dije'. Intenté por todos los medios convencerle de que lo que yo sentía si que era de verdad, que si me gustaba de verdad pero él pasaba de lo que yo le decía aunque seguía sintiendo cosas por mí.
Al cabo de cinco meses lo dejaron, y cuando pensé que tenía una oportunidad.. empezó con otra. No sólo había perdido al chico que me gustaba, si no, a mi mejor amigo. Cuando empezó con la otra chica, se volvió completamente distinto. Vamos, 'un gilipoyas'. Intenté salvar la amistad, pero al final no hubo nada que hacer..
Lo más gracioso fue que al cabo de unos meses, cuando él seguía con la otra chica empezamos a hablar de 'nosotros'. Y realmente, no entendió porque empezó a salir con mi amiga si por ella no sentía nada. Esos sentimientos especiales los sentía por mí. La excusa fue que conmigo no se iba a ver tanto. Pero al final, no le sirvió de nada, porque con mi amiga era prácticamente igual. Y él siempre supo que si hubiéramos sido más que amigos, hubiéramos hecho lo imposible por vernos.
Y os preguntareis.. ¿Que pasó con tu amiga? La perdoné.
No me pregunteis porqué; no lo entiendo ni yo. Supongo que pensaba que para mí era más importante ella que él. Actualmente el chico ni me mira a la cara, y de ella.. no sé nada.

jueves, 21 de febrero de 2013

CONFESIONES V.

En el 2008 todo se había solucionado. Los problemas familiares se convirtieron en algo pasajero, yo había terminado repitiendo curso y entré en el programa de Diversificación del instituto donde estaba estudiando y realmente era feliz.
El dolor por lo comentado de mi amiga iba remitiendo y sólo quedaba por curar las heridas que mis manos sufrieron y que poco a poco se convertirían en cicatrices.
En Marzo, conocí al que posteriormente se convirtió en 'mi primer amor', la primera vez que me enamoré de verdad. Él era cuatro años más mayor que yo, pero eso no afectaba en nada a nuestra relación. Un 23 de Abril empezó aquella historia y casi cinco meses duró.
Ese verano, yo me fui de vacaciones aunque tampoco tenía ganas, pues sabía que iba a pasar lo que más tarde ocurrió.
Hablábamos todos los días, pero la cosa cada día iba a peor.. Siempre tenía la esperanza de que cuando volviéramos a estar juntos, lo arreglaríamos y todos los días pensaba en como sería todo a mi regreso..
Y regresé a Vitoria; yo continuamente le decía de quedar, pero él empezó a ponerme excusas y estuvimos varios días sin vernos. Y cuando llegó el día, me di cuenta de que ya no había nada que hacer.
Cuando le dejé, sentí que todo mi mundo se derrumbaba por completo y que ya nada podía tener sentido. Los meses siguientes fueron horribles.. Cuántas noches me quedaba sentada hasta las tantas llorando por él y por todo lo que sentía.. Le vi un par de veces tras la ruptura y bueno, cuando creía que todo había pasado, volvía a llorar por él.
Un primer día de Febrero me presentaron a un chico de más o menos mi edad que mutuamente nos ayudábamos a olvidar, pero él sería la próxima persona por la que lloraría hasta quedarme dormida.

La verdad que sentimentalmente estaba destrozada aunque la vida me sonriera por otros caminos.