Ella era una chica soñadora, bastante tranquila, con sus defectos y aunque ella no lo podía ver, también tenía sus virtudes. Ella, era una chica que no se cansaba de luchar.
Hasta que un día, sus muñecas empezaron a estar marcadas por el frío acero de una cuchilla. Al principio, sólo era uno o dos cortes al día, fáciles de disimular, marcadas por los insultos de aquellos que no la querían; pero con el paso del tiempo y en tan sólo unas pocas semanas sus muñecas pasaron a ser carreteras llenas de sangre, y cada vez le costaba más ocultar lo que a cortes estaba silenciando.
Un día, estando sola en casa, se miró al espejo y tras el espanto que vió en él, le entró el pánico y volvió a abrirse las heridas. Llevaba tiempo pensando en lo que quería hacer, y el único método posible, era el feliz para ella. Conseguiría acabar con todo el lamento y podría ser un poco más feliz.
Decidida, se fue hacia su habitación y con las fuerzas que le quedaban tras sus cortes profundos en ambas muñecas, escribió la última carta.
"Querida mamá:
Cuando leas esto, probablemente yo ya no estaré en este mundo y ya no soportaré más las burlas de todos aquellos que no me quieren, y ellos podrán cumplir su sueño.
Sé que este es el camino fácil, pero estoy cansada de luchar y no recibir nada a cambio y lo único que gano es otra herida en mi débil piel, y que mi sangre manche el diario que me regalaste cuando era tan sólo una niña y que todavía utilizo.
Poco puedo regalarte, pero todo lo que es mío, te lo doy. Tú me hiciste un regalo mucho mejor, y lo que conseguí es conocer a la mejor madre del mundo, y es por eso que hoy, te regalo todo.
Perdóname por haberme portado mal, por los disgustos que te he llegado a dar. A cambio, yo te agradezco todo lo que me has enseñado, aunque lo de la fuerza no esté de mi parte.
Despídete por mí de papá y de la tata. A él, dile que siempre será mi héroe; a ella, que siempre será mi ángel; y a tí, que siempre serás mi reina.
Te amo mamá."
El papel estaba manchado de sangre y lágrimas y con las últimas fuerzas, dejó la carta en la cama de sus padres y volvió a su habitación.
Se sentó en el suelo, con la cuchilla colocada encima de un papel, y ella abrazada al peluche. Los ojos iban pesando y por fin aquella pesadilla iba a acabar.
Pero el padre de ella llegó a casa, y cuando fue a la habitación, encontró la carta y antes de terminarla, fue a la habitación y allí se encontraba, en los últimos momentos de vida... Él llamó a una ambulancia y se la llevaron.
Ella se despertó al cabo de tres días y se dió cuenta de que la vida le había dado una segunda opotunidad y que esta vez no se iba a rendir. Por eso empezó a limpiar sus heridas, empezó a apostar por la única fuerza que le había mantenido viva y por la que su corazón no había parado. Su madre, su padre y su hermana.
Cuando ya pasó alrededor de una semana, ella ya estaba en casa y volvió a escribir una carta a esas personas que no la habían dejado de lado.
"Para mamá, papá y la tata:
Gracias a vosotros he podido continuar en este mundo, al lado vuestro, y a no dejaros.
A papá decirle que siempre serás mi héroe y un ejemplo a seguir; gracias por no dejar de abrazarme cuando me encontraste en mi habitación; y perdóname por tener que haberme visto así. Es una cosa que jamás me perdonaré, pero espero que tú me puedas perdonar.
Mamá, gracias por no dejarme de lado, por haber estado ahí cuando el médico hablaba conmigo y por todos los mimos que me dabas cuando estaba en el hospital.
Tata, gracias por no haberte separado de mí en ningún momento cuando yo estaba dormida en el hospital y cuando me curaban las heridas y prometo que no me verás así nunca más.
Ahora encontré un camino por el cual seguir. Sois mis más bellas rosas.
Os amo."
Cuando terminó de leer la carta, la dejó en la cama de su hermana, acompañado de tres rosas rojas y de una gran sonrisa mientras se iba a la calle a comenzar una nueva vida...
'El papel y el boli no te juzgan, no votan; tan sólo transcriben la verdad y me permiten pasar página.' (R.Barguer)
viernes, 29 de marzo de 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
Mis fieles amigos.
Hoy escribo esta especie de carta para daros las gracias por todos los momentos en los que estuvisteis a mi lado, dándome vuestra fuerza, vuestra fe, vuestra alegría y vuestra esperanza.
Por esos momentos en los que estuve apunto de tirar la toalla, y vosotros erais ese rayo de luz que entraba en mi oscuridad y me daba un motivo para seguir luchando por lo que creía. Por esos momentos en los que estaba tumbada en mi cama, con la luz apagada, llorando a mares, mojando la almohada con mis lágrimas, y vosotros estabais ahí. Por esos momentos en los que una lámina afilada separaba mi piel, pero vosotros me impediais que siguiera haciéndome más daño del que ya me estaba haciendo. Por esos momentos en los que llegué a estar realmente sola pero vosotros estabais ahí para enseñarme que a pesar de lo que estaba pasando, no estaba tan sola como pensaba.
Porque en cada momento de mi vida habeis estado a mi lado, dándome todo. No importa si el motivo era alegre o no, pero en cada momento estabais conmigo. Y en cada época de mi vida, hay una parte de vosotros que me describe.
Hace cerca de dos meses que he empezado a teneros muchísimo más cerca de mí de lo que ya estabais antes, y bien es cierto que no estoy con vosotros las veinticuatro horas, pero también sé que yo siempre os estoy buscando y siempre estais a mi lado. En 21 años que tengo nunca me habeis fallado; incluso cuando yo era tan pequeña que ni recuerdo algún momento, pero siempre habeis estado a mi lado.
Si habeis llegado a este punto de la carta, sabreis que hablo de vosotros, de los únicos que me han sido fieles desde el principio de mi historia, desde el principio de todo.. y esta vez no hablo de pareja, de padres o de amigos. Hablo de vosotros y de mí. No importa si unos llevan 6 años o 21, sólo sé que estais conmigo, y que así va a ser el resto de mi vida. De eso, no cabe duda.
Él hace que plasme todo lo que siento, y ella me da la fuerza que me quita el dolor. Te quiero rap; te quiero música.
Por esos momentos en los que estuve apunto de tirar la toalla, y vosotros erais ese rayo de luz que entraba en mi oscuridad y me daba un motivo para seguir luchando por lo que creía. Por esos momentos en los que estaba tumbada en mi cama, con la luz apagada, llorando a mares, mojando la almohada con mis lágrimas, y vosotros estabais ahí. Por esos momentos en los que una lámina afilada separaba mi piel, pero vosotros me impediais que siguiera haciéndome más daño del que ya me estaba haciendo. Por esos momentos en los que llegué a estar realmente sola pero vosotros estabais ahí para enseñarme que a pesar de lo que estaba pasando, no estaba tan sola como pensaba.
Porque en cada momento de mi vida habeis estado a mi lado, dándome todo. No importa si el motivo era alegre o no, pero en cada momento estabais conmigo. Y en cada época de mi vida, hay una parte de vosotros que me describe.
Hace cerca de dos meses que he empezado a teneros muchísimo más cerca de mí de lo que ya estabais antes, y bien es cierto que no estoy con vosotros las veinticuatro horas, pero también sé que yo siempre os estoy buscando y siempre estais a mi lado. En 21 años que tengo nunca me habeis fallado; incluso cuando yo era tan pequeña que ni recuerdo algún momento, pero siempre habeis estado a mi lado.
Si habeis llegado a este punto de la carta, sabreis que hablo de vosotros, de los únicos que me han sido fieles desde el principio de mi historia, desde el principio de todo.. y esta vez no hablo de pareja, de padres o de amigos. Hablo de vosotros y de mí. No importa si unos llevan 6 años o 21, sólo sé que estais conmigo, y que así va a ser el resto de mi vida. De eso, no cabe duda.
Él hace que plasme todo lo que siento, y ella me da la fuerza que me quita el dolor. Te quiero rap; te quiero música.
miércoles, 6 de marzo de 2013
CONFESIONES X.
Las prácticas las terminé con él a mi lado.. Llegó un frío Noviembre y el 26 se quedó grabado en mi calendario. El que no vivieramos en la misma ciudad no iba a ser un impedimento para seguir luchando en esta relación.
Se convirtió en el amor de mi vida, la persona a la que más he podido querer, mucho más que a mi propia vida, y sigo con esos mismos sentimientos.. Sé que no es fácil aguantarme, y hay veces que no me aguanto ni yo; pero si sigue a mi lado, es por algún motivo, no?
Él me ha quitado esa venda de los ojos, y ha hecho que vea quien me quiere de verdad en esta vida y quien no; y eso es algo que siempre le agradeceré..
Y hasta un frío Abril de 2012 todo iba bastante bien. Tenía mis baches, mis mejores días, mis días peores, pero ahí estaba..
En esta aventura que cree hace algunas semanas, no podía faltar uno de los baches más duros que he podido sufrir.. Sé que para algunos, esta historia que voy a contar, les sonará absurdo, pero todo aquel que sepa lo que siento por mis pequeños, me comprenderá.
Cuando yo tenía unos 12 o 13 años, adoptamos una gatita atigrada, de cerca de medio año, cuyo nombre fue Nana. Era tan pequeña y tan frágil que enseguida surgió entre nosotras un vínculo muy especial. Empezó a formar parte de mi vida, y enseguida empezé a sentir que daría todo lo que fuera por su felicidad.
Cerca de siete años duró mi felicidad con ella.. En Abril, ella empezó a dejar de comer, empezó a dejar de ser ella.. Y ocurrió lo peor: Tenía una anemia bastante fuerte causada por la leucemia.
El 3 de Mayo de 2012 me dejó.
La veterinaria llamó a casa, y me puse yo.. Cuando me lo dijo, no sabía que responder, me quedé fria, sin saber que hacer.. Cuando colgé mi madre y mi hermana ya estaban despiertas y cuando abrí la boca para decírselo me hundí a llorar.. Sólo tenía ganas de chillar, de pegar a la pared, de hacerme daño, de no estar en casa.. Y llegó el momento de despedirme de ella..
Quería verla, pero a la vez no.. Pero yo no podía seguir viviendo sin despedirme de ella.. Cuando llegamos a la veterinaria, pasamos, y la ví. Aún tenía la esperanza de que se iba a levantar, de que iba a estar bien, de que todo esto había sido una pesadilla y que volveríamos juntas a casa.. Pero cuando la toqué, estaba fría, con los ojos cerrados.. y la cogí en brazos.
Mis lágrimas no dejaban de brotar y de mojar su pelaje atigrado. Dios.. era tan bonita, tan buena..
No sé cuantas veces la dije que la quería, que siempre la iba a querer, que no me iba a olvidar de ella.. y por mi cabeza pasaban muchas cosas..
A día de hoy, tras 10 meses de aquell horrible día, la sigo echando de menos.. Me sigo sin acostumbrar a estar sin ella.. Y sé que todo esto puede sonar absurdo, que no lo podeis llegar a entender. Pero, sinceramente, me da todo exactamente igual. La relación que teníamos Nana y yo era especial.. Siempre buscándonos, siempre juntas, y cuando no estaba en casa, ella me buscaba y yo quería estar con ella. Sé que me entendía cuando la decía que la quería.. Y sé que nunca la voy a poder olvidar..
Y aquí termina esta pequeña aventura a la que en su día la bautizé como 'Confesiones'. 10 capítulos con historias que me han marcado fuerte. Pero esto no se queda aquí, esto tarde o temprano volverán con historias que contar.. No importa si son historias ficticias o reales, pero volveré.
Se convirtió en el amor de mi vida, la persona a la que más he podido querer, mucho más que a mi propia vida, y sigo con esos mismos sentimientos.. Sé que no es fácil aguantarme, y hay veces que no me aguanto ni yo; pero si sigue a mi lado, es por algún motivo, no?
Él me ha quitado esa venda de los ojos, y ha hecho que vea quien me quiere de verdad en esta vida y quien no; y eso es algo que siempre le agradeceré..
Y hasta un frío Abril de 2012 todo iba bastante bien. Tenía mis baches, mis mejores días, mis días peores, pero ahí estaba..
En esta aventura que cree hace algunas semanas, no podía faltar uno de los baches más duros que he podido sufrir.. Sé que para algunos, esta historia que voy a contar, les sonará absurdo, pero todo aquel que sepa lo que siento por mis pequeños, me comprenderá.
Cuando yo tenía unos 12 o 13 años, adoptamos una gatita atigrada, de cerca de medio año, cuyo nombre fue Nana. Era tan pequeña y tan frágil que enseguida surgió entre nosotras un vínculo muy especial. Empezó a formar parte de mi vida, y enseguida empezé a sentir que daría todo lo que fuera por su felicidad.
Cerca de siete años duró mi felicidad con ella.. En Abril, ella empezó a dejar de comer, empezó a dejar de ser ella.. Y ocurrió lo peor: Tenía una anemia bastante fuerte causada por la leucemia.
El 3 de Mayo de 2012 me dejó.
La veterinaria llamó a casa, y me puse yo.. Cuando me lo dijo, no sabía que responder, me quedé fria, sin saber que hacer.. Cuando colgé mi madre y mi hermana ya estaban despiertas y cuando abrí la boca para decírselo me hundí a llorar.. Sólo tenía ganas de chillar, de pegar a la pared, de hacerme daño, de no estar en casa.. Y llegó el momento de despedirme de ella..
Quería verla, pero a la vez no.. Pero yo no podía seguir viviendo sin despedirme de ella.. Cuando llegamos a la veterinaria, pasamos, y la ví. Aún tenía la esperanza de que se iba a levantar, de que iba a estar bien, de que todo esto había sido una pesadilla y que volveríamos juntas a casa.. Pero cuando la toqué, estaba fría, con los ojos cerrados.. y la cogí en brazos.
Mis lágrimas no dejaban de brotar y de mojar su pelaje atigrado. Dios.. era tan bonita, tan buena..
No sé cuantas veces la dije que la quería, que siempre la iba a querer, que no me iba a olvidar de ella.. y por mi cabeza pasaban muchas cosas..
A día de hoy, tras 10 meses de aquell horrible día, la sigo echando de menos.. Me sigo sin acostumbrar a estar sin ella.. Y sé que todo esto puede sonar absurdo, que no lo podeis llegar a entender. Pero, sinceramente, me da todo exactamente igual. La relación que teníamos Nana y yo era especial.. Siempre buscándonos, siempre juntas, y cuando no estaba en casa, ella me buscaba y yo quería estar con ella. Sé que me entendía cuando la decía que la quería.. Y sé que nunca la voy a poder olvidar..
Y aquí termina esta pequeña aventura a la que en su día la bautizé como 'Confesiones'. 10 capítulos con historias que me han marcado fuerte. Pero esto no se queda aquí, esto tarde o temprano volverán con historias que contar.. No importa si son historias ficticias o reales, pero volveré.
lunes, 4 de marzo de 2013
CONFESIONES IX.
La época mala había pasado. Mi madre estaba recuperada del todo, mis manos volvían a su cauce y yo.. bueno, tengo que reconocer que lo único que seguía mal era yo. De alguna forma me seguía dando asco, me seguía sin querer aunque eso, paso a ser secundario.
Siempre he sido una persona que aunque yo por dentro esté pidiendo a gritos que me ayuden, daría mi vida por la felicidad de mis amigos. Como se suele decir 'de buena, soy tonta'; pero ahí seguía.. Luchando por seguir sobreviviendo y aunque no había cortes ni heridas en las manos, por dentro seguía hundida.
En cuanto al tema del colegio, la cosa iba bastante bien. En clase, bueno.. No era de las mejores estudiantes que había, pero al menos podía acabar el curso, y me encantaba ir a clase. Sólo por ellos, porque eran una razón por la que sonreía cada día..
Y llegó Junio, el viaje que tanto tiempo había esperado, 'BARCELONA'. Necesitaba ir, necesitaba pasármelo bien con mis amigas, necesitaba que estuvieramos las cuatro juntas sin que nada nos importase.. y así fue. Fue un viaje maravilloso, fantástico y creo que no tengo ninguna palabra mala.
El 12 de Junio visité aquel 'edificio' que tanto amo.. El 'Camp Nou'. Todas las personas que hayan ido me comprenderán; y cuando estuve allí, cuando vi el césped, cuando me vi en las gradas, supe que iba bien.
Ese mismo año, una de mis mejores amigas me presentó al novio de una de sus mejores amigas, y con el paso de las semanas, me di cuenta de que formé mi cuadrilla. En muy poco tiempo se convirtió en mi segunda familia, personas a las que quería con sus defectos y sus virtudes, personas que querían pasar tiempo conmigo y verme feliz, personas que en su momento creía que darían su vida por mí igual que yo por ellas.
Algo más de un año pasé con ellos, hasta que el destino hizo que cada uno siguiera su camino, y aunque me hable con algunas de esas personas, nada es igual. Siento que hize todo lo que pude, aguanté mucha mierda por ellos.. No por lo que hablaban terceras personas, si no, porque a veces me sentía que la única persona que quería mantener unida a la cuadrilla era yo. Pero desgraciada o afortunadamente todo se desvaneció.
Ellos eran mi razón de ser, gracias a ellos ya no sentía ganas de perder, si no, ganas de luchar. Nuestras primeras fiestas de La Blanca, primeros cumpleaños, primer gran verano, primeras despedidas, novios.. Tantas cosas que no podré olvidar.. A día de hoy les echo mucho de menos, no voy a mentir.. Pero también sé que soy la única que lo piensa, aunque en realidad no me quiero hablar con algunas de esas personas, pero nadie es perfecto, ¿no?
El paso del tiempo seguía su curso, yo empezé un nuevo curso; un ciclo medio de Auxiliar de Enfermería. Creo que todos estabamos orgullosos de todos y eso me impulsaba a seguir hacia adelante.
El nuevo curso empezó bien, a pesar de que pudiera suspender los exámenes o me costara seguir estudiando.. De hecho, hubo un momento en el que pensé en dejarlo. No porque no me gustara el curso, que me encantaba; si no porque no tenía motivación, pero gracias a las amigas que tenía en clase, que me apoyaron en todo momento, iba superando los obstáculos.
Y si recuerdo bien, terminé el curso, terminé las prácticas un 12 de Marzo de 2011. Y calle todas las bocas del mundo, calle a toda esa gente que me había hecho tanto mal, callé a todo el puto mundo que en ningún momento confió en mí. Y hasta que no llegué a casa y me miré al espejo, no me creí que era verdad. Podía decir, con la cabeza bien alta que era Auxiliar de Enfermería.
No es un trabajo perfecto, pero creo que ninguno lo es.
¿Lo peor de ese trabajo? Los horarios, o los accidentes que puedas tener en él.
¿Qué es lo mejor de ese trabajo? Las caras de los abuelos/usuarios cuando les miras y te dan las gracias por la mínima cosa. El amor que te pueden llegar a dar, estén como estén tanto fisica como psicológicamente es indescriptible.
Siempre he sido una persona que aunque yo por dentro esté pidiendo a gritos que me ayuden, daría mi vida por la felicidad de mis amigos. Como se suele decir 'de buena, soy tonta'; pero ahí seguía.. Luchando por seguir sobreviviendo y aunque no había cortes ni heridas en las manos, por dentro seguía hundida.
En cuanto al tema del colegio, la cosa iba bastante bien. En clase, bueno.. No era de las mejores estudiantes que había, pero al menos podía acabar el curso, y me encantaba ir a clase. Sólo por ellos, porque eran una razón por la que sonreía cada día..
Y llegó Junio, el viaje que tanto tiempo había esperado, 'BARCELONA'. Necesitaba ir, necesitaba pasármelo bien con mis amigas, necesitaba que estuvieramos las cuatro juntas sin que nada nos importase.. y así fue. Fue un viaje maravilloso, fantástico y creo que no tengo ninguna palabra mala.
El 12 de Junio visité aquel 'edificio' que tanto amo.. El 'Camp Nou'. Todas las personas que hayan ido me comprenderán; y cuando estuve allí, cuando vi el césped, cuando me vi en las gradas, supe que iba bien.
Ese mismo año, una de mis mejores amigas me presentó al novio de una de sus mejores amigas, y con el paso de las semanas, me di cuenta de que formé mi cuadrilla. En muy poco tiempo se convirtió en mi segunda familia, personas a las que quería con sus defectos y sus virtudes, personas que querían pasar tiempo conmigo y verme feliz, personas que en su momento creía que darían su vida por mí igual que yo por ellas.
Algo más de un año pasé con ellos, hasta que el destino hizo que cada uno siguiera su camino, y aunque me hable con algunas de esas personas, nada es igual. Siento que hize todo lo que pude, aguanté mucha mierda por ellos.. No por lo que hablaban terceras personas, si no, porque a veces me sentía que la única persona que quería mantener unida a la cuadrilla era yo. Pero desgraciada o afortunadamente todo se desvaneció.
Ellos eran mi razón de ser, gracias a ellos ya no sentía ganas de perder, si no, ganas de luchar. Nuestras primeras fiestas de La Blanca, primeros cumpleaños, primer gran verano, primeras despedidas, novios.. Tantas cosas que no podré olvidar.. A día de hoy les echo mucho de menos, no voy a mentir.. Pero también sé que soy la única que lo piensa, aunque en realidad no me quiero hablar con algunas de esas personas, pero nadie es perfecto, ¿no?
El paso del tiempo seguía su curso, yo empezé un nuevo curso; un ciclo medio de Auxiliar de Enfermería. Creo que todos estabamos orgullosos de todos y eso me impulsaba a seguir hacia adelante.
El nuevo curso empezó bien, a pesar de que pudiera suspender los exámenes o me costara seguir estudiando.. De hecho, hubo un momento en el que pensé en dejarlo. No porque no me gustara el curso, que me encantaba; si no porque no tenía motivación, pero gracias a las amigas que tenía en clase, que me apoyaron en todo momento, iba superando los obstáculos.
Y si recuerdo bien, terminé el curso, terminé las prácticas un 12 de Marzo de 2011. Y calle todas las bocas del mundo, calle a toda esa gente que me había hecho tanto mal, callé a todo el puto mundo que en ningún momento confió en mí. Y hasta que no llegué a casa y me miré al espejo, no me creí que era verdad. Podía decir, con la cabeza bien alta que era Auxiliar de Enfermería.
No es un trabajo perfecto, pero creo que ninguno lo es.
¿Lo peor de ese trabajo? Los horarios, o los accidentes que puedas tener en él.
¿Qué es lo mejor de ese trabajo? Las caras de los abuelos/usuarios cuando les miras y te dan las gracias por la mínima cosa. El amor que te pueden llegar a dar, estén como estén tanto fisica como psicológicamente es indescriptible.
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