Esta entrada es algo contigua a la anterior entrada que relaté. Decidí hacerla en dos partes porque ya bastante largo me parecía.
A raíz de la enfermedad de mi madre y posterior operación, volví hacia atrás como los cangrejos.
Ese miércoles, cuando volvimos a casa de estar con ella en Cruces, y mi hermana se fue a la cama, yo me encontraba sola, me encerré en la habitación y con lágrimas en los ojos empezé a golpear a la pared, casi retumbaba de la fuerza, y tan sólo paré cuando mis puños estaban lo suficientemente hechos polvo.
Con el paso de los días, mis manos se fueron convirtiendo en un poema. En mis muñecas no cabían más cortes, mis nudillos sangraban contiuamente y el 'gato' empezó a atacar mis manos.
El Jueves obviamente no fui a clase. Recuerdo que llegamos cuando ella ya estaba dentro y sólo quedaba esperar. Fueron las seis horas más largas de toda mi vida. No sabía que hacer.. Quería estar sola, pero a la vez quería estar con mi familia.
Me sentaba enfrente de la puerta de quirófano, con la mirada perdida en el manillar de la puerta, esperando con ansias a que abrieran la puerta, saliera el cirujano con buenas noticias..
Sobre las 13.45h el cirujano salió, explicándonos que todo había salido bien, que le habían implantado correctamente las válvulas y que pronto estaríamos con ella. Estaba nerviosa.. No sabía si seguir llorando, saltar de alegría o chillar.. Pero tenía que contenerme hasta que la viera..
A las 14.00h nos dejaron pasar a la UVI. Fue algo duro, porque ella estaba intubada y no podía hablar, pero me miraba, me sonreía y me lloraba. Y personalmente no recuerdo que más pasó.. Llamé a mis amigas para comunicarles que todo iba bien, y creo que recordar que también me llamó mi tutor..
El viernes fui a clase, sin separarme del móvil porque sólo esperaba llamadas de mi padre para saber cual era la evolución de mi madre.. Fui la última en entrar y casualidad de la vida, empezábamos con mi tutor y no había problemas por si llegaba tarde.
Cuando llegué a clase, todos me miraron, y mi sorpresa fue cuando todos, se preocuparon por ambas dos. Con las manos escondidas por mis heridas y los ojos llorosos contesté y todos se alegraron. A los pocos minutos de dejar las cosas en la mesa, llegó mi tutor.
Me preguntó por ella y cuando nos quedamos a solas, le abrazé. No pude remediarlo.. Y comenzó mi día.
La mañana surgía bastante lenta pese a ser un día en el que por las asignaturas que tenía, no era muy pesado. Estaba bastante distraída, con la mirada perdida, pensando en como estarían mamá y papá. No dejaba de pensar en ella, en los dos días anteriores y en lo que aún quedaba por hacer..
Más de mes y medio estuvo ingresada mi madre, pero todo iba concluyendo satisfactoriamente. La cicatriz iba estupendamente, no había restos de la bacteria y mi madre se iba encontrando mucho mejor. Al cabo de una semana, la trajeron a Vitoria, y yo por lo menos, estaba algo más tranquila. El 28 de Marzo por fin la tenía en casa, y fue uno de los mejores momentos que he podido vivir.
Y poco a poco todo iba volviendo a la normalidad. El dolor que sentía por el chico que me gustaba iba remitiendo, mis muñecas dejaron de tener heridas, mis nudillos iban volviendo a su normalidad y las heridas de las manos ya no estaban.. Parece que todo había pasado y yo, estaba realmente feliz.
'El papel y el boli no te juzgan, no votan; tan sólo transcriben la verdad y me permiten pasar página.' (R.Barguer)
jueves, 28 de febrero de 2013
sábado, 23 de febrero de 2013
CONFESIONES VII.
El 2009 no empezó con buen pie que digamos. En Nochevieja me encontré con mi ex; eso significó unos lagrimos a las 3 de la mañana.
Pero en Febrero llegó lo peor. Sentimentalmente hablando daba asco, pero sin duda, lo peor de todo, lo que me mató, fue la enfermedad de mi madre.
Llevaba bastante tiempo enferma. Al principio creíamos que le daban unos cólicos bastante fuertes debido a unos cálculos que tenía alojados en la vesícula. Pero el 6 de Febrero de ese año, no aguantó más, fue a urgencias y tuvo que quedarse ingresada.
Fue como un jarro de agua fría para mí. No me lo llegaba a creer. Llegué a casa y ella no estaba, y por supuesto; me hundí.
En clase sólo lo sabía mi tutor, y algunos compañeros de la clase y parecía que todo iba bien, pero en realidad ella iba empeorando. Tras varias pruebas, al fin consiguieron el veredicto. Tenía alojada en una de las válvulas una bacteria llamada 'Enterococcus faecalis'.Y a mi madre le habían trasladado a un hospital que está cerca de Bilbao, 'Cruces'. Era un hospital especializado en endocarditis infecciosa.
Para el que no lo sepa, es una bacteria que proviene de los felinos callejeros. Todos las tenemos 'dormida' pero cuando se 'despierta' puede causar la muerte. Sólo 1 de cada 10 personas consiguen salvarse. Al menos eso nos comentó el doctor.
El miércoles 11 de Febrero, mi padre llegó a casa de mi tía donde estabamos mi hermana y yo. Sobre las 4 más o menos, llegó mi padre, llorando. Nunca le había visto así y sabía que algo gordo estaba pasando.
Y nos lo contó. La bacteria le había 'literalmente' comido válvula y media a mi madre y la tenían que operar, casi a vida o muerte al día siguiente. Me abrazé a mi hermana, rotas, llorando a mares y me quería morir.
Me fui a una habitación contigua y empezé a pegar puñetazos contra la pared, hasta que me dolieron las manos, hasta que me quedé sin fuerza, hasta que sangré.. Tenía que llamar al tutor, para contarle lo que pasaba.. Cogí aire, y aún llorando me fui al salón. Todos estábamos en silencio, todos llorábamos. Nunca había visto llorar a mis tías y a mi prima, y sabía que era muy importante.
Hablé con mi padre, y llamé al instituto, pero en cuanto oí a mi tutor, me eché a llorar.. Exploté, y estaba casi con ataque de ansiedad cuando se lo estaba contando.. Pero ni siquiera las palabras de él me consiguieron calmar. Al cabo de un rato, mi padre, mi prima, mi hermana y yo nos fuimos a Cruces.
Intenté escuchar música, pero nada de eso me calmaba. Cuando creía que dejaba de llorar, articulaba dos palabras y volvían a salir. Lloré durante 3h casi seguidas.
Cuando llegamos al hospital, fuimos a buscar a mi madre y sólo había más malas noticias. La tuvieron que inducir al coma, para que no sufriera.
Una de las peores imágenes del mundo, es ver a tu madre intubada y en coma. La imagen no se me va a olvidar nunca. Dormía como un ángel. Fuimos mi hermana y yo de la mano hasta donde ella y la abrazamos.
Cada una a un lado de la cama, agarrándole de la mano, intentando que me mirara, que me respondiera, pero ella no despertaba. Mi hermana le repetía una y otra vez que no nos dejara, que luchara y yo, confiaba en ella. No dejaba de repetirla que la quería, que ibamos a salir de ésta, que íbamos a estar juntas de nuevo y que sería fuerte. Después entró mi padre y no dejaba de mirarla. No quería que esa fuera mi última imagen de ella.. Tenía muchísimo miedo..
Vinieron el cirujano y otra chica, y nos empezaron a comentar como sería la operación. Mi hermana y yo estuvimos abrazadas todo el rato, intentando tranquilizarnos.. Mi hermana tuvo que firmar el consentimiento, y antes de firmarlo, me miró.. Le dije que sí, que mamá iba a salir de esta. Nos despedimos y nos fuimos.
A las 8 de la mañana del 12 de Febrero del 2009 mi madre entró en quirófano. Nosotros llegamos alrededor de las 9; mi padre, mi tía, mi hermana y yo.
A las 2 estaba en la UCI, despertó, intubada.. No podía hablar, y aunque aún quedaba mucho por esperar, ella estaba mirándome. Las horas de la operación me parecieron eternas..
Con el paso del tiempo, fue todo a mejor.. El 28 de Marzo mi madre regresó a casa.
Cada día le doy gracias al cielo por no llevársela. Y esto que me pasó no se lo deseo ni al peor de mis enemigos..
Pero en Febrero llegó lo peor. Sentimentalmente hablando daba asco, pero sin duda, lo peor de todo, lo que me mató, fue la enfermedad de mi madre.
Llevaba bastante tiempo enferma. Al principio creíamos que le daban unos cólicos bastante fuertes debido a unos cálculos que tenía alojados en la vesícula. Pero el 6 de Febrero de ese año, no aguantó más, fue a urgencias y tuvo que quedarse ingresada.
Fue como un jarro de agua fría para mí. No me lo llegaba a creer. Llegué a casa y ella no estaba, y por supuesto; me hundí.
En clase sólo lo sabía mi tutor, y algunos compañeros de la clase y parecía que todo iba bien, pero en realidad ella iba empeorando. Tras varias pruebas, al fin consiguieron el veredicto. Tenía alojada en una de las válvulas una bacteria llamada 'Enterococcus faecalis'.Y a mi madre le habían trasladado a un hospital que está cerca de Bilbao, 'Cruces'. Era un hospital especializado en endocarditis infecciosa.
Para el que no lo sepa, es una bacteria que proviene de los felinos callejeros. Todos las tenemos 'dormida' pero cuando se 'despierta' puede causar la muerte. Sólo 1 de cada 10 personas consiguen salvarse. Al menos eso nos comentó el doctor.
El miércoles 11 de Febrero, mi padre llegó a casa de mi tía donde estabamos mi hermana y yo. Sobre las 4 más o menos, llegó mi padre, llorando. Nunca le había visto así y sabía que algo gordo estaba pasando.
Y nos lo contó. La bacteria le había 'literalmente' comido válvula y media a mi madre y la tenían que operar, casi a vida o muerte al día siguiente. Me abrazé a mi hermana, rotas, llorando a mares y me quería morir.
Me fui a una habitación contigua y empezé a pegar puñetazos contra la pared, hasta que me dolieron las manos, hasta que me quedé sin fuerza, hasta que sangré.. Tenía que llamar al tutor, para contarle lo que pasaba.. Cogí aire, y aún llorando me fui al salón. Todos estábamos en silencio, todos llorábamos. Nunca había visto llorar a mis tías y a mi prima, y sabía que era muy importante.
Hablé con mi padre, y llamé al instituto, pero en cuanto oí a mi tutor, me eché a llorar.. Exploté, y estaba casi con ataque de ansiedad cuando se lo estaba contando.. Pero ni siquiera las palabras de él me consiguieron calmar. Al cabo de un rato, mi padre, mi prima, mi hermana y yo nos fuimos a Cruces.
Intenté escuchar música, pero nada de eso me calmaba. Cuando creía que dejaba de llorar, articulaba dos palabras y volvían a salir. Lloré durante 3h casi seguidas.
Cuando llegamos al hospital, fuimos a buscar a mi madre y sólo había más malas noticias. La tuvieron que inducir al coma, para que no sufriera.
Una de las peores imágenes del mundo, es ver a tu madre intubada y en coma. La imagen no se me va a olvidar nunca. Dormía como un ángel. Fuimos mi hermana y yo de la mano hasta donde ella y la abrazamos.
Cada una a un lado de la cama, agarrándole de la mano, intentando que me mirara, que me respondiera, pero ella no despertaba. Mi hermana le repetía una y otra vez que no nos dejara, que luchara y yo, confiaba en ella. No dejaba de repetirla que la quería, que ibamos a salir de ésta, que íbamos a estar juntas de nuevo y que sería fuerte. Después entró mi padre y no dejaba de mirarla. No quería que esa fuera mi última imagen de ella.. Tenía muchísimo miedo..
Vinieron el cirujano y otra chica, y nos empezaron a comentar como sería la operación. Mi hermana y yo estuvimos abrazadas todo el rato, intentando tranquilizarnos.. Mi hermana tuvo que firmar el consentimiento, y antes de firmarlo, me miró.. Le dije que sí, que mamá iba a salir de esta. Nos despedimos y nos fuimos.
A las 8 de la mañana del 12 de Febrero del 2009 mi madre entró en quirófano. Nosotros llegamos alrededor de las 9; mi padre, mi tía, mi hermana y yo.
A las 2 estaba en la UCI, despertó, intubada.. No podía hablar, y aunque aún quedaba mucho por esperar, ella estaba mirándome. Las horas de la operación me parecieron eternas..
Con el paso del tiempo, fue todo a mejor.. El 28 de Marzo mi madre regresó a casa.
Cada día le doy gracias al cielo por no llevársela. Y esto que me pasó no se lo deseo ni al peor de mis enemigos..
viernes, 22 de febrero de 2013
CONFESIONES VI.
Si en entradas anteriores he comentado que mis amigos eran geniales, en ésta, la cosa cambia.
Como comenté en el 'Confesiones' anterior, un 1 de Febrero del 2009 entró a mi vida un chico que cambiaría esos meses.
Era conocido de por aquel entonces, una de mis mejores amigas. Yo ya no tenía pareja, y ella creía que nos ibamos a llevar bastante bien, así que cansada de llorar por mi ex; decidí pasar página y empezar una nueva vida. En el fondo seguía sintiendo algo por él, pero eso tenía que desaparecer y si yo no hacía nada, nadie iba a hacer nada por mí.
Fue aquella misma tarde cuando nos presentó. Habíamos quedado en un parque que estaba entre medias de las viviendas de los dos. Estábamos hablando mis dos amigas y yo, cuando ella me dijo que ya estaba viniendo y cuando dirigí mi vista hacia él; ahí estaba. A primera vista me había gustado; parecía un chico bastante bueno, y la primera impresión era bastante buena.
Tras las presentaciones, empezamos a hablar y a conocernos.. Fue una tarde fantástica la que pasé con ellos tres.. Cuando nos despedimos, mi amiga me dijo que luego me llamaría y así fue.
Estuvimos hablando del chico, y yo le dije que si que me había gustado aunque sólo me quedaba conocerle pero que si me había gustado. Ella me decía que no le gustaba, que él no era de su tipo, y que luchara por conocerle.
Le agregué al msn y al día siguiente comenzamos a hablar. Nos pasamos varias horas sin dejar de hablar.. Contándonos nuestras penas, nuestras historias.. Casualmente él también lo había dejado hacía relativamente poco con la novia y estaba igual que yo. Así que empezamos a apoyarnos mutuamente.. Y en tan sólo unos días me gustaba.. Empezamos a mandarnos indirectas, pero nunca traspasó aquello.
Yo hablaba con mi amiga todos los días acerca del chico; y ella, me prejuraba que no le gustaba, ni siquiera le atraía y que estuviera tranquila.
¿Mi error? Creerla.
El 9 de Febrero me dijo que habían empezado a salir. Me quedé helada, no sabía que decir y por supuestísimo que no me alegraba.
Yo le dije al chico que fuera despacio con mi amiga, que la conocía, que no era de relaciones y que posiblemente le haría daño, pero él no me hizo caso. Y en ese momento me encontraba con la traición de mi amiga y la pérdida del chico.
Dos meses después, mi amiga empezó a tener dudas sobre lo que sentía acerca del chico y me dijo que estaba pensando en que le daba igual todo y que podría serle infiel. Fue entonces cuando me ardió todo el cuerpo y se lo dejé bien claro: 'Si le eres infiel, te quedas sin amiga'.
Él me contaba que cuando se encontraban en el instituto, ella pasaba de él, le giraba la cara, nunca le daba un beso, no le buscaba.. Y fue cuando le dije: 'Te lo dije'. Intenté por todos los medios convencerle de que lo que yo sentía si que era de verdad, que si me gustaba de verdad pero él pasaba de lo que yo le decía aunque seguía sintiendo cosas por mí.
Al cabo de cinco meses lo dejaron, y cuando pensé que tenía una oportunidad.. empezó con otra. No sólo había perdido al chico que me gustaba, si no, a mi mejor amigo. Cuando empezó con la otra chica, se volvió completamente distinto. Vamos, 'un gilipoyas'. Intenté salvar la amistad, pero al final no hubo nada que hacer..
Lo más gracioso fue que al cabo de unos meses, cuando él seguía con la otra chica empezamos a hablar de 'nosotros'. Y realmente, no entendió porque empezó a salir con mi amiga si por ella no sentía nada. Esos sentimientos especiales los sentía por mí. La excusa fue que conmigo no se iba a ver tanto. Pero al final, no le sirvió de nada, porque con mi amiga era prácticamente igual. Y él siempre supo que si hubiéramos sido más que amigos, hubiéramos hecho lo imposible por vernos.
Y os preguntareis.. ¿Que pasó con tu amiga? La perdoné.
No me pregunteis porqué; no lo entiendo ni yo. Supongo que pensaba que para mí era más importante ella que él. Actualmente el chico ni me mira a la cara, y de ella.. no sé nada.
Como comenté en el 'Confesiones' anterior, un 1 de Febrero del 2009 entró a mi vida un chico que cambiaría esos meses.
Era conocido de por aquel entonces, una de mis mejores amigas. Yo ya no tenía pareja, y ella creía que nos ibamos a llevar bastante bien, así que cansada de llorar por mi ex; decidí pasar página y empezar una nueva vida. En el fondo seguía sintiendo algo por él, pero eso tenía que desaparecer y si yo no hacía nada, nadie iba a hacer nada por mí.
Fue aquella misma tarde cuando nos presentó. Habíamos quedado en un parque que estaba entre medias de las viviendas de los dos. Estábamos hablando mis dos amigas y yo, cuando ella me dijo que ya estaba viniendo y cuando dirigí mi vista hacia él; ahí estaba. A primera vista me había gustado; parecía un chico bastante bueno, y la primera impresión era bastante buena.
Tras las presentaciones, empezamos a hablar y a conocernos.. Fue una tarde fantástica la que pasé con ellos tres.. Cuando nos despedimos, mi amiga me dijo que luego me llamaría y así fue.
Estuvimos hablando del chico, y yo le dije que si que me había gustado aunque sólo me quedaba conocerle pero que si me había gustado. Ella me decía que no le gustaba, que él no era de su tipo, y que luchara por conocerle.
Le agregué al msn y al día siguiente comenzamos a hablar. Nos pasamos varias horas sin dejar de hablar.. Contándonos nuestras penas, nuestras historias.. Casualmente él también lo había dejado hacía relativamente poco con la novia y estaba igual que yo. Así que empezamos a apoyarnos mutuamente.. Y en tan sólo unos días me gustaba.. Empezamos a mandarnos indirectas, pero nunca traspasó aquello.
Yo hablaba con mi amiga todos los días acerca del chico; y ella, me prejuraba que no le gustaba, ni siquiera le atraía y que estuviera tranquila.
¿Mi error? Creerla.
El 9 de Febrero me dijo que habían empezado a salir. Me quedé helada, no sabía que decir y por supuestísimo que no me alegraba.
Yo le dije al chico que fuera despacio con mi amiga, que la conocía, que no era de relaciones y que posiblemente le haría daño, pero él no me hizo caso. Y en ese momento me encontraba con la traición de mi amiga y la pérdida del chico.
Dos meses después, mi amiga empezó a tener dudas sobre lo que sentía acerca del chico y me dijo que estaba pensando en que le daba igual todo y que podría serle infiel. Fue entonces cuando me ardió todo el cuerpo y se lo dejé bien claro: 'Si le eres infiel, te quedas sin amiga'.
Él me contaba que cuando se encontraban en el instituto, ella pasaba de él, le giraba la cara, nunca le daba un beso, no le buscaba.. Y fue cuando le dije: 'Te lo dije'. Intenté por todos los medios convencerle de que lo que yo sentía si que era de verdad, que si me gustaba de verdad pero él pasaba de lo que yo le decía aunque seguía sintiendo cosas por mí.
Al cabo de cinco meses lo dejaron, y cuando pensé que tenía una oportunidad.. empezó con otra. No sólo había perdido al chico que me gustaba, si no, a mi mejor amigo. Cuando empezó con la otra chica, se volvió completamente distinto. Vamos, 'un gilipoyas'. Intenté salvar la amistad, pero al final no hubo nada que hacer..
Lo más gracioso fue que al cabo de unos meses, cuando él seguía con la otra chica empezamos a hablar de 'nosotros'. Y realmente, no entendió porque empezó a salir con mi amiga si por ella no sentía nada. Esos sentimientos especiales los sentía por mí. La excusa fue que conmigo no se iba a ver tanto. Pero al final, no le sirvió de nada, porque con mi amiga era prácticamente igual. Y él siempre supo que si hubiéramos sido más que amigos, hubiéramos hecho lo imposible por vernos.
Y os preguntareis.. ¿Que pasó con tu amiga? La perdoné.
No me pregunteis porqué; no lo entiendo ni yo. Supongo que pensaba que para mí era más importante ella que él. Actualmente el chico ni me mira a la cara, y de ella.. no sé nada.
jueves, 21 de febrero de 2013
CONFESIONES V.
En el 2008 todo se había solucionado. Los problemas familiares se convirtieron en algo pasajero, yo había terminado repitiendo curso y entré en el programa de Diversificación del instituto donde estaba estudiando y realmente era feliz.
El dolor por lo comentado de mi amiga iba remitiendo y sólo quedaba por curar las heridas que mis manos sufrieron y que poco a poco se convertirían en cicatrices.
En Marzo, conocí al que posteriormente se convirtió en 'mi primer amor', la primera vez que me enamoré de verdad. Él era cuatro años más mayor que yo, pero eso no afectaba en nada a nuestra relación. Un 23 de Abril empezó aquella historia y casi cinco meses duró.
Ese verano, yo me fui de vacaciones aunque tampoco tenía ganas, pues sabía que iba a pasar lo que más tarde ocurrió.
Hablábamos todos los días, pero la cosa cada día iba a peor.. Siempre tenía la esperanza de que cuando volviéramos a estar juntos, lo arreglaríamos y todos los días pensaba en como sería todo a mi regreso..
Y regresé a Vitoria; yo continuamente le decía de quedar, pero él empezó a ponerme excusas y estuvimos varios días sin vernos. Y cuando llegó el día, me di cuenta de que ya no había nada que hacer.
Cuando le dejé, sentí que todo mi mundo se derrumbaba por completo y que ya nada podía tener sentido. Los meses siguientes fueron horribles.. Cuántas noches me quedaba sentada hasta las tantas llorando por él y por todo lo que sentía.. Le vi un par de veces tras la ruptura y bueno, cuando creía que todo había pasado, volvía a llorar por él.
Un primer día de Febrero me presentaron a un chico de más o menos mi edad que mutuamente nos ayudábamos a olvidar, pero él sería la próxima persona por la que lloraría hasta quedarme dormida.
La verdad que sentimentalmente estaba destrozada aunque la vida me sonriera por otros caminos.
El dolor por lo comentado de mi amiga iba remitiendo y sólo quedaba por curar las heridas que mis manos sufrieron y que poco a poco se convertirían en cicatrices.
En Marzo, conocí al que posteriormente se convirtió en 'mi primer amor', la primera vez que me enamoré de verdad. Él era cuatro años más mayor que yo, pero eso no afectaba en nada a nuestra relación. Un 23 de Abril empezó aquella historia y casi cinco meses duró.
Ese verano, yo me fui de vacaciones aunque tampoco tenía ganas, pues sabía que iba a pasar lo que más tarde ocurrió.
Hablábamos todos los días, pero la cosa cada día iba a peor.. Siempre tenía la esperanza de que cuando volviéramos a estar juntos, lo arreglaríamos y todos los días pensaba en como sería todo a mi regreso..
Y regresé a Vitoria; yo continuamente le decía de quedar, pero él empezó a ponerme excusas y estuvimos varios días sin vernos. Y cuando llegó el día, me di cuenta de que ya no había nada que hacer.
Cuando le dejé, sentí que todo mi mundo se derrumbaba por completo y que ya nada podía tener sentido. Los meses siguientes fueron horribles.. Cuántas noches me quedaba sentada hasta las tantas llorando por él y por todo lo que sentía.. Le vi un par de veces tras la ruptura y bueno, cuando creía que todo había pasado, volvía a llorar por él.
Un primer día de Febrero me presentaron a un chico de más o menos mi edad que mutuamente nos ayudábamos a olvidar, pero él sería la próxima persona por la que lloraría hasta quedarme dormida.
La verdad que sentimentalmente estaba destrozada aunque la vida me sonriera por otros caminos.
miércoles, 20 de febrero de 2013
CONFESIONES IV.
En la entrada anterior comenté mi pequeño paso por el mundo de la depresión causada por perder a la persona posiblemente más quería en esos momentos.
Si bien es cierto que no fue mi mejor año, de hecho creo que ha sido el peor de todos, con diferencia. Si no recuerdo mal, este capítulo de mi vida ocurre en el 2007. Yo cursaba (por primera vez) tercero de la ESO, y desgraciadamente, el bulling volvió a mi vida. Esta vez era mucho más fuerte, quemaba más y era peor. Claro que tenía amigas, pero me seguía sintiendo sola.
Aproximadamente tendría alrededor de los 16 años si no me equivoco, y el hecho de que el hombre que te dió la vida estuviera ingresado en el hospital no ayudaba a ser feliz. Junto al ingreso hospitalario de mi padre, se le unió lo que ya he comentado en líneas anteriores. Y por si fuera poco, se unieron unos problemas familiares bastante fuerte. Y cuando me quise dar cuenta de todo, tenía a todas las personas que mas amaba con depresión. Mi hermana se encontraba a seiscientos kilómetros de distancia, a mis padres rotos de dolor, a dos de mis mejores amigos hundidos, el bulling en el colegio...
Personalmente, no sé como podía aguantar con todo.. Creo que era algo bastante duro para una chica de sólo 16 años. Fue en Marzo cuando ella me dejó. Cuando la persona que más fuerza me daba, por la que daba lo que me quedaba de vida me dejó. Fue entonces cuando una lámina afilada de una cuchilla se puso en contacto con mi piel, separando cada poro y haciendo que brotara la sangre por mis muñecas mientras con lágrimas en los ojos me sentía mejor. Mis nudillos se encontraban casi diariamente por las paredes, haciéndolas daño mientras ellos se llenaban de heridas que posteriormente se convirtieron en cicatrizes.
Cada día me encontraba sentada en el hueco que quedaba entre la ventana y la contraventana de mi habitación mirando al cielo, pensando que podía hacer. Llorando a escondidas, hundiendo las penas cuando estaba con mis padres e intentando que la gente del colegio no me viera rota de dolor.
Llegué a darme asco. No entendía porque todo me pasaba a mí, porque me estaba pasando todo eso.. No tenía a nadie para poder darme fuerzas, y creo que sólo la música me ayudaba a olvidar todo
¿Por qué me cortaba? Porque era la única manera de desahogarme.
¿Por qué pegaba a la pared hasta hacerme daño? Porque era la única manera de no destrozarme la cara.
Era muy dificil darle un abrazo a mi madre sin que ella me viera las manos o las muñecas. Era muy dificil ir a clase y que no me vieran las muñecas. Pero lo conseguí. Pasé todo aquello yo sola.. Luchando durante todo un año, dando la vida por las únicas personas que no me habían abandonado. Mis padres y mi hermana.
Un frío 6 de Enero, la vida me dió el mejor regalo de Reyes que pude recibir ese año. El regreso de mi hermana. Al menos sentía que todo podía ir a mejor..
Si bien es cierto que no fue mi mejor año, de hecho creo que ha sido el peor de todos, con diferencia. Si no recuerdo mal, este capítulo de mi vida ocurre en el 2007. Yo cursaba (por primera vez) tercero de la ESO, y desgraciadamente, el bulling volvió a mi vida. Esta vez era mucho más fuerte, quemaba más y era peor. Claro que tenía amigas, pero me seguía sintiendo sola.
Aproximadamente tendría alrededor de los 16 años si no me equivoco, y el hecho de que el hombre que te dió la vida estuviera ingresado en el hospital no ayudaba a ser feliz. Junto al ingreso hospitalario de mi padre, se le unió lo que ya he comentado en líneas anteriores. Y por si fuera poco, se unieron unos problemas familiares bastante fuerte. Y cuando me quise dar cuenta de todo, tenía a todas las personas que mas amaba con depresión. Mi hermana se encontraba a seiscientos kilómetros de distancia, a mis padres rotos de dolor, a dos de mis mejores amigos hundidos, el bulling en el colegio...
Personalmente, no sé como podía aguantar con todo.. Creo que era algo bastante duro para una chica de sólo 16 años. Fue en Marzo cuando ella me dejó. Cuando la persona que más fuerza me daba, por la que daba lo que me quedaba de vida me dejó. Fue entonces cuando una lámina afilada de una cuchilla se puso en contacto con mi piel, separando cada poro y haciendo que brotara la sangre por mis muñecas mientras con lágrimas en los ojos me sentía mejor. Mis nudillos se encontraban casi diariamente por las paredes, haciéndolas daño mientras ellos se llenaban de heridas que posteriormente se convirtieron en cicatrizes.
Cada día me encontraba sentada en el hueco que quedaba entre la ventana y la contraventana de mi habitación mirando al cielo, pensando que podía hacer. Llorando a escondidas, hundiendo las penas cuando estaba con mis padres e intentando que la gente del colegio no me viera rota de dolor.
Llegué a darme asco. No entendía porque todo me pasaba a mí, porque me estaba pasando todo eso.. No tenía a nadie para poder darme fuerzas, y creo que sólo la música me ayudaba a olvidar todo
¿Por qué me cortaba? Porque era la única manera de desahogarme.
¿Por qué pegaba a la pared hasta hacerme daño? Porque era la única manera de no destrozarme la cara.
Era muy dificil darle un abrazo a mi madre sin que ella me viera las manos o las muñecas. Era muy dificil ir a clase y que no me vieran las muñecas. Pero lo conseguí. Pasé todo aquello yo sola.. Luchando durante todo un año, dando la vida por las únicas personas que no me habían abandonado. Mis padres y mi hermana.
Un frío 6 de Enero, la vida me dió el mejor regalo de Reyes que pude recibir ese año. El regreso de mi hermana. Al menos sentía que todo podía ir a mejor..
lunes, 18 de febrero de 2013
CONFESIONES III.
Siempre he dicho que la verdadera sí existe. Incluso cuando yo no tenía amigos, cuando estaba sola y cuando nadie confiaba en mí, yo seguía creyendo en eso.
Confieso que cuando tenía alrededor de trece años, una chica que era amiga mía, me presentó a una chica un poco más mayor que la conocía desde hacía bastantes años. Enseguida empezamos a congeniar y a las pocas semanas confiaba en ella ciegamente. Cuanto más nos conocíamos, más congeniabamos y en tan sólo unas pocas semanas ya la quería como parte de mi familia.
Ella se convirtió en esa persona por la que hubiera dado mi vida si hubiera hecho falta. Era la única persona que confiaba en mí, confiaba en lo que hacía y en lo que podía hacer. La única persona que me conocía perfectamente. Sabía con sólo mirarme si era feliz o si algo me ocurría.
Con ella el tiempo no existía, con ella no había dolor que pudiera conmigo, incluso cuando todo iba mal. Y no verla sonreír, era como si me metieran diez mil puñaladas. Pero un día, de repente, todo empezó a cambiar. Y personalmente pienso que la culpa fue mía.
Empezamos a distanciarnos y a no estar como siempre estábamos. Y un día, cuando menos me lo esperé, me encontraba sin ella. Ella había desaparecido de mi vida y sabía que no iba a volver. Me di cuenta en el momento en el que me encontraba llorando, rompiendo un cristal a base de puñetazos para sacar la rabia que acumulaba en mi interior.
Creo que nunca me llegué a recuperar de lo que pasó, puesto que ella había sido una parte muy vital e importante en mi vida, pero con el paso de los días no me quedaba más remedio que hacerlo. Miles de momentos se me pasaban por mi cabeza, pero no podía dejar que me comiera la tristeza y nunca la olvidé.
Pasaba muchas veces por delante de su casa, me quedaba mirando su portal desde lejos, con ganas de ir corriendo a llamar al timbre, pero siempre tuve miedo. La encontré en internet y todos los días le escribía un mensaje, pero siempre lo borraba.. El miedo que tenía a sufrir siempre podía conmigo..
Al final ella fue quien dió 'el primer paso' y tengo que dar gracias a la vida por habermela traído de nuevo a la mía. Siempre dije que nada iba a ser lo mismo y aunque realmente es cierto porque hemos perdido algunos años de nuestras vidas juntas, poco a poco volvemos a ser como antes.
'Porque un día te dije que era para siempre.'
viernes, 15 de febrero de 2013
Confesiones II.
CONFIESO que, más o menos a la edad de 10 años, cuando estaba en 4º de Primaria, un chico de mi clase empezó a meterse conmigo; sin saber porqué y cuando iba a empezar el siguiente curso, me cambié de colegio. Desgraciadamente, dos de las chicas de mi antiguo colegio se pasaron también al mío y el infierno continuó. Pronto tendría a todo el curso en mi contra y mi vida seguiría en el infierno.
Con el paso de los días, mi madre supo lo que pasaba y mi madre me acompañó a hablar con el director, pero tampoco sirvió de mucho y sólo empeoró. Con 12 años terminé la primaria, e iba a empezar el instituto.
Todo el verano imaginándome un cambio de vida, que por fin acabaría todo, pero; una vez más, la mala suerte estaba de mi parte. Prácticamente la mitad de la gente que iba a mi colegio se había pasado a mi instituto y por si fuera poco, consiguieron hacer que todo el curso, sobre todo mi clase, estuviera en contra mía. Cada insulto, cada risa en contra mío, cada bola de nieve y hielo lanzada contra mí sigue derritiéndose en mi interior. Sentía que me quería morir, nadie podía hacer nada.. Hablé con mi tutora, pero ella no hizo absolutamente nada. Dejé de estudiar y me mandaron al psicólogo del colegio. Creo que él fue el único refugio que tenía en el colegio. Intentaba ayudarme, y era la única persona en la que podía confiar.
Como consecuencia de la depresión que tenía y que nadie sabía, repetí curso. Preveí que era la mejor opción, puesto que llegue a pensar que en realidad yo tenia la culpa de que todo eso me pasara. Que no encajaba en ese mundo, que era la rarita, la mala de la película..
Afortunadamente, repetí curso. Por fin me tocó una tutora como Dios manda, unos compañeros fantásticos aunque no perfectos, y sobre todo; había hecho amigos.
Desgraciadamente seguían los insultos y seguían con el maltrato físico, pero no me dolía ni la mitad de lo que me dolió en los cursos anteriores, puesto que sabía que había gente que confiaba en mí. Aunque sabía que eso no iba a acabar ahí..
Con el paso de los días, mi madre supo lo que pasaba y mi madre me acompañó a hablar con el director, pero tampoco sirvió de mucho y sólo empeoró. Con 12 años terminé la primaria, e iba a empezar el instituto.
Todo el verano imaginándome un cambio de vida, que por fin acabaría todo, pero; una vez más, la mala suerte estaba de mi parte. Prácticamente la mitad de la gente que iba a mi colegio se había pasado a mi instituto y por si fuera poco, consiguieron hacer que todo el curso, sobre todo mi clase, estuviera en contra mía. Cada insulto, cada risa en contra mío, cada bola de nieve y hielo lanzada contra mí sigue derritiéndose en mi interior. Sentía que me quería morir, nadie podía hacer nada.. Hablé con mi tutora, pero ella no hizo absolutamente nada. Dejé de estudiar y me mandaron al psicólogo del colegio. Creo que él fue el único refugio que tenía en el colegio. Intentaba ayudarme, y era la única persona en la que podía confiar.
Como consecuencia de la depresión que tenía y que nadie sabía, repetí curso. Preveí que era la mejor opción, puesto que llegue a pensar que en realidad yo tenia la culpa de que todo eso me pasara. Que no encajaba en ese mundo, que era la rarita, la mala de la película..
Afortunadamente, repetí curso. Por fin me tocó una tutora como Dios manda, unos compañeros fantásticos aunque no perfectos, y sobre todo; había hecho amigos.
Desgraciadamente seguían los insultos y seguían con el maltrato físico, pero no me dolía ni la mitad de lo que me dolió en los cursos anteriores, puesto que sabía que había gente que confiaba en mí. Aunque sabía que eso no iba a acabar ahí..
jueves, 14 de febrero de 2013
Confesiones.
A raíz de un vídeo que ví en Youtube no hace mucho tiempo, he decidido crear esta entrada para poder sacar todo lo que llevo dentro; se así no siento mejor conmigo misma, será porque mi alma está condenada a sufrir eternamente.
Sé que todos tenemos nuestras historias, que muchas son peores que las mías, pero también creo que todos pensamos que nuestras propias historias son las peores aunque en el fondo sepamos que no es así.
Con esto, no trato de dar pena; al contrario. Lo hago porque quiero, y porque si por un casual imposible alguien ha pasado o pasa por algo parecido, quiero que sepa que NO ESTÁ SOLA.
CONFIESO que cuando tenía ocho años, me enteré de que mi abuela materna tenía Alzehimer. Ese momento, fue realmente espeluznante, porque sabía que poco a poco iba a dejar de saber quien era para ella y como era mi nombre. Mi último cumpleaños junto a ella fue cuando celebré el noveno. Creo que es la última foto que tengo con ella, aunque no estoy muy segura de ello. Un 20 de Septiembre se fué. Su corazón no puedo soportar todo lo que tenía.. Meses antes le habían sacado cáncer de estómago; y bien es cierto que era operable; pero el doctor nos comentó que si le operaban, podía durar mucho menos de lo que duró en realidad. Y así fue.. Desde que nos comentaron lo que tenía hasta que ella se fue, pasó aproximadamente un año y poco más..
Recuerdo aquella mañana.. Un viernes si no me equivoco. Me desperté a las siete de la mañana porque oí a mi hermana y a mi madre llorar, y cuando me lo dijeron; me quede sin respiración. No me lo creía, no me daba la gana aunque sabía que era verdad..
Ese día fui a clase. Antes de salir de casa, pasé por su habitación, pero mi madre no me dejó entrar. Parecía que seguía durmiendo y que cuando viniera de clase ella iba a estar despierta; pero sabía que no era así. Deprimida, me besé la mano y la puse en la puerta cerrada de su habitación mientras lloraba. Cuando llegamos a clase, mi madre se puso a hablar con mi tutora mientras yo entraba a clase con la cara descompuesta. Me senté en mi pupitre y sólo quedaba esperar.
No dejaba de pensar en el día anterior.. Yo había estado con ella esa última noche dándole la cena y terminándola de acostar, preparada para un día nuevo a su lado. Nadie entendía nada, hasta que entró mi tutora, mirándome y yo sin levantar la vista esperé a que ella empezara a hablar. Nos preparó para rezar como todos los días; hasta que pronunció: 'Me gustaría que también rezáramos por la abuela de Gala, que ha fallecido esta noche'. Esas palabras me dolieron más que mil clavos ardiendo, y rompí a llorar. No supe la reacción de mis compañeros, porque no había más mundo para mí.
No pude ir ni al entierro, ni a la misa. No tenía fuerzas para despedirla, no quería decirla adiós. Diez años después de su ida, sigo llorando por ella como si hubiese pasado ayer. Sé que desde que se fue, yo no he sido la misma. Recuerdo su suave piel, lo mucho que me gustaban sus manos y sus arrugitas. Me gustaba apoyar mi cabeza en sus rodillas y cuidarla cuando estuvo malita. Tuvimos que aguantar mucho, es cierto; pero a mí no me pesaba.. Cuando me miraba y me sonreía era como si vieras un ángel. Me encanta recordar lo orgullosa que estaba el día que hize mi primera comunión. Y lo guapa que estaba.. Me encanta recordarla sonriendo, porque ella era la única que conseguía que me sintiera especial.
Y aunque sé que ella sabía que yo la quería, no pude decírselo.. Y eso será una espinita que se me ha quedado incrustada.
Sé que todos tenemos nuestras historias, que muchas son peores que las mías, pero también creo que todos pensamos que nuestras propias historias son las peores aunque en el fondo sepamos que no es así.
Con esto, no trato de dar pena; al contrario. Lo hago porque quiero, y porque si por un casual imposible alguien ha pasado o pasa por algo parecido, quiero que sepa que NO ESTÁ SOLA.
CONFIESO que cuando tenía ocho años, me enteré de que mi abuela materna tenía Alzehimer. Ese momento, fue realmente espeluznante, porque sabía que poco a poco iba a dejar de saber quien era para ella y como era mi nombre. Mi último cumpleaños junto a ella fue cuando celebré el noveno. Creo que es la última foto que tengo con ella, aunque no estoy muy segura de ello. Un 20 de Septiembre se fué. Su corazón no puedo soportar todo lo que tenía.. Meses antes le habían sacado cáncer de estómago; y bien es cierto que era operable; pero el doctor nos comentó que si le operaban, podía durar mucho menos de lo que duró en realidad. Y así fue.. Desde que nos comentaron lo que tenía hasta que ella se fue, pasó aproximadamente un año y poco más..
Recuerdo aquella mañana.. Un viernes si no me equivoco. Me desperté a las siete de la mañana porque oí a mi hermana y a mi madre llorar, y cuando me lo dijeron; me quede sin respiración. No me lo creía, no me daba la gana aunque sabía que era verdad..
Ese día fui a clase. Antes de salir de casa, pasé por su habitación, pero mi madre no me dejó entrar. Parecía que seguía durmiendo y que cuando viniera de clase ella iba a estar despierta; pero sabía que no era así. Deprimida, me besé la mano y la puse en la puerta cerrada de su habitación mientras lloraba. Cuando llegamos a clase, mi madre se puso a hablar con mi tutora mientras yo entraba a clase con la cara descompuesta. Me senté en mi pupitre y sólo quedaba esperar.
No dejaba de pensar en el día anterior.. Yo había estado con ella esa última noche dándole la cena y terminándola de acostar, preparada para un día nuevo a su lado. Nadie entendía nada, hasta que entró mi tutora, mirándome y yo sin levantar la vista esperé a que ella empezara a hablar. Nos preparó para rezar como todos los días; hasta que pronunció: 'Me gustaría que también rezáramos por la abuela de Gala, que ha fallecido esta noche'. Esas palabras me dolieron más que mil clavos ardiendo, y rompí a llorar. No supe la reacción de mis compañeros, porque no había más mundo para mí.
No pude ir ni al entierro, ni a la misa. No tenía fuerzas para despedirla, no quería decirla adiós. Diez años después de su ida, sigo llorando por ella como si hubiese pasado ayer. Sé que desde que se fue, yo no he sido la misma. Recuerdo su suave piel, lo mucho que me gustaban sus manos y sus arrugitas. Me gustaba apoyar mi cabeza en sus rodillas y cuidarla cuando estuvo malita. Tuvimos que aguantar mucho, es cierto; pero a mí no me pesaba.. Cuando me miraba y me sonreía era como si vieras un ángel. Me encanta recordar lo orgullosa que estaba el día que hize mi primera comunión. Y lo guapa que estaba.. Me encanta recordarla sonriendo, porque ella era la única que conseguía que me sintiera especial.
Y aunque sé que ella sabía que yo la quería, no pude decírselo.. Y eso será una espinita que se me ha quedado incrustada.
martes, 5 de febrero de 2013
La primera vez que volví a nacer.
'Y levanto con orgullo la cabeza, proclamando a
los cuatro vientos la dura lucha, en la que me llegaron a hundir tantas
veces que perdí la cuenta. Cada día era un infierno entre cuatro
paredes, soportando cada burla, cada mal gesto, cada insulto.. Se me
clavaban en mi interior cual cuchillos y mi sonrisa iba muriendo cada
minuto que pasaba en ese antro.
Me sentaba todos los días frente a mi ventana, observando el cielo y el horizonte, lo más lejos que podía, hasta que mi vista no alcanzaba ver más tierra; y me preguntaba que podía hacer. Siempre comparaba mis opciones como si fuera un laberinto; aunque ya empezé a elegir el camino corto en cuanto mis muñecas se unieron al frío hierro de la cuchilla, mientras mi sangre se derramaba por la muñeca
día si y día también. Lo empezé a elegir en el momento en el que mis puños, llenos de ira chocaban contra las paredes hasta hacerse heridas, hasta que llegaba a doler tanto que no podía moverla. 'Quédate en el camino corto' me repetía. Tan sólo era abrir la ventana y cruzarla, o no curarse las heridas cuando sangraran.
Y os preguntareis: ¿Qué te hizo cambiar? Me hicieron cambiar las sonrisas de mis padres y de mi hermana, el hecho de que sabía que si me iba de esta vida no podría seguir dando mi vida y mi ser por ellos, que nunca más vería esas miradas y sus sonrisas frente a mis ojos. Que no podría seguir sintiendo el calor de sus abrazos, no me felicitarían por mi cumpleaños, no podría seguir haciendo lo posible por su felicidad.. Me perdería tantos momentos a su lado que no podía permitirlo. Y el sólo hecho de imaginármelos llorando por aquel error que yo podría cometer, calmaba todo mi interior.
Y también me hicieron cambiar aquellas personas por las que podría dar toda mi vida por su felicidad, porque no dejaran de existir y por su música. Toda persona que me conozca lo suficiente sabrá de quien hablo. Sin ellos tres en mi vida, la lucha hubiera sido más díficil todavía, y no reviviría en cada momento que les escuchaba.
A día de hoy, seis de Febrero del Dosmiltrece; puedo decir que estoy muy orgullosa de haber escogido el camino largo, que es la vida. Porque me hubiera perdido a muchas personas que hoy llenan mis sonrisas y hacen que me sienta mejor persona.
Me sentaba todos los días frente a mi ventana, observando el cielo y el horizonte, lo más lejos que podía, hasta que mi vista no alcanzaba ver más tierra; y me preguntaba que podía hacer. Siempre comparaba mis opciones como si fuera un laberinto; aunque ya empezé a elegir el camino corto en cuanto mis muñecas se unieron al frío hierro de la cuchilla, mientras mi sangre se derramaba por la muñeca
día si y día también. Lo empezé a elegir en el momento en el que mis puños, llenos de ira chocaban contra las paredes hasta hacerse heridas, hasta que llegaba a doler tanto que no podía moverla. 'Quédate en el camino corto' me repetía. Tan sólo era abrir la ventana y cruzarla, o no curarse las heridas cuando sangraran.
Y os preguntareis: ¿Qué te hizo cambiar? Me hicieron cambiar las sonrisas de mis padres y de mi hermana, el hecho de que sabía que si me iba de esta vida no podría seguir dando mi vida y mi ser por ellos, que nunca más vería esas miradas y sus sonrisas frente a mis ojos. Que no podría seguir sintiendo el calor de sus abrazos, no me felicitarían por mi cumpleaños, no podría seguir haciendo lo posible por su felicidad.. Me perdería tantos momentos a su lado que no podía permitirlo. Y el sólo hecho de imaginármelos llorando por aquel error que yo podría cometer, calmaba todo mi interior.
Y también me hicieron cambiar aquellas personas por las que podría dar toda mi vida por su felicidad, porque no dejaran de existir y por su música. Toda persona que me conozca lo suficiente sabrá de quien hablo. Sin ellos tres en mi vida, la lucha hubiera sido más díficil todavía, y no reviviría en cada momento que les escuchaba.
A día de hoy, seis de Febrero del Dosmiltrece; puedo decir que estoy muy orgullosa de haber escogido el camino largo, que es la vida. Porque me hubiera perdido a muchas personas que hoy llenan mis sonrisas y hacen que me sienta mejor persona.
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